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jueves, 29 de noviembre de 2007

El poeta argentino Juan Gelman, ganador del Premio Cervantes 2007


El ministro de Cultura ha anunciado hoy el ganador del prestigioso premio, que cumple la tradición y recae en un escritor del otro lado del Atlántico. –Gelman se ha impuesto a escritores como Gabriel García Marquez, Mario Benedetti, Juan Marsé o Juan Goytisolo.

El poeta argentino Juan Gelman (1930) ha recibido hoy el Premio Cervantes 2007, considerado el galardón más importante de las letras hispánicas. Concedido por el Ministerio de Cultura en reconocimiento al conjunto de la obra de un autor, el Nobel de la literatura hispánica ha cumplido con la tradición y ha recaído este año en un escritor del otro lado del Atlántico, que recoge el testigo de otro poeta, el leonés Antonio Gamoneda, premiado en 2006.

El fallo de este premio, que está dotado con 90.450 euros, ha sido hecho público por el ministro de Cultura, César Antonio Molina, tras la reunión que ha mantenido el jurado, presidido por el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, quien ha asegurado que Gelman es un Cervantes "muy digno", del que ha destacado su capacidad para jugar con "la musicalidad y el ritmo de las palabras" sin abandonar el compromiso social y político que caracteriza toda su obra literaria.

Gelman, de 77 años, se ha impuesto por mayoría, tras varias votaciones del jurado, entre una treintena de candidatos, entre ellos Gabriel García Márquez, Nicanor Parra, Mario Benedetti, Juan Marsé, Juan Goytisolo, Ana María Matute, Antonio Muñoz Molina y Blanca Varela.

En una entrevista con CCN+, el escritor argentino se ha declarado "emocionado" y ha explicado que aunque es conocido por su obra de tema político, en su poesía también pueden encontrarse varias "obsesiones" suyas sobre "temas eternos" como "el amor, la muerte y la niñez".

Poeta, periodista y traductor, el escritor Juan Gelman ha demostrado a lo largo de su vida ser un maestro de ese "oficio ardiente" que para él es la poesía, un género que ha combinado con su actitud cívica y su constante denuncia de las violaciones de los derechos humanos.

Gelman es el poeta argentino más premiado de su generación, la de los años 60-70, y ha merecido ya galardones como el Nacional de Poesía argentino, el de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

"Ha bebido en el mejor patrimonio de ambos lados del Atlántico"

La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, ha dicho hoy que la concesión del Premio Cervantes 2007 a Juan Gelman "supone el reconocimiento a la obra de uno de los grandes poetas hispanoamericanos del último medio siglo".

Caffarel ha afirmado, a través de un comunicado, que desde las primeras obras a las últimas, el poeta y periodista "ha bebido en el mejor patrimonio de ambos lados del Atlántico: desde Juan de la Cruz a César Vallejo, pasando por la Generación del 27".

El escritor uruguayo Mauricio Rosencof ha considerado hoy que el Premio Cervantes 2007 otorgado en España al poeta argentino Juan Gelman "lo recibirá Juancito pero lo celebramos muchos". Para Rosencof, el argentino "es uno de los grandes poetas no solo de Iberoamérica sino de todo el mundo y, además, es un luchador social y por las causas justas de toda la vida".

Fuente: El País

martes, 27 de noviembre de 2007

Cuatro poemas de Philip Lamantia (Traducción de Alberto Blanco)


En el dominio de Emu

Para Franklin Rosemont

Como la tumba abierta que irradia un risueño colinabo
y la zanahoria haciendo trizas la arena
algo así como un árbol estampando sus pies en un leopardo
de ojos cuadrados
las lunas y el pan compiten por el gusto entre los corazones
de diamante

Al otro lado del lago del ser el viento fuma flamas tubulares
Las cadenas están trenzando cormoranes
Las placentas refractadas en la torre desierta de la tormenta
reemplazan a la Calle de las Maravillas sumergida de nuevo en
su oculta salida
mientras la ciudad despierta como una flor de caballeros
amantes


Para empezar entonces,
no ahora
.
El tragaluz se anega
cuando tú entras en mi voz
llevando una caja de fuego
completamente silenciosa
te abres a la horquilla encantada
de los misterios del sueño


Vibración
.
Hay un viento que tortura a los murciélagos
y están las plantas chamuscadas de los soles muertos
la ciudad hilada con el mar
donde los abismos de pterodáctilo me llaman
hay una espiral de terror animando mi mente
y el zumbido del esqueleto de la soledad
donde florecen cadáveres furiosos en una botella
y armas rojas se desvanecen en espejos

Miro hacia atrás por la hoja de mi doble
allí vuela -a través de su vista- El Ahorcado
donde una pirámide de agua se asoma entre las oscuras
vituallas de la vida interior


El elemento que amas
.
Puedo verte desde los cascos navegando en la playa bordeada de cemento, indicándome el arco caído de un cometa que colma el río de un halcón, un encuentro inaudito sumergiendo los faroles.

Un vencedor emboscado en su pirámide voladora, ocre es la ventana del espejo salutífero... y un estruendo de puertas elude a un león, por aquí y por allá, señalando displicentemente damas fugaces a punto de desvanecerse en el escudo de armas de la lluvia, donde los deseos civilizados emplumados con inanidades anti-cefálicas ruegan a sus invitados que se prendan.

Nada menos que una chava pulida ametralla la sucia luz de los predicadores que se hunden en los muelles liberados por una mujer y por el agua, peinando un vestido vítreo de donde caen zorras-en-mano y una guacamaya cuyo pico se suaviza hasta volverse su propio sello de poesía líquida.

Versiones de Alberto Blanco
Tomado de
http://www.jornada.unam.mx/2005/07/03/sem-poema.html

La condición diabólica de Philip Lamantia

La condición diabólica

Como las mujeres que viven al alcance de cada cuerpo
descienden de las regiones polares
hacia el círculo de los demonios

Yo me preparo para ofrecerme a las suaves y rojas serpientes entrelazadas en las cabezas de los brujos

Entre los negros brazos llegan sobre la ciénega abalanzándose para abrazarme
y el sol distante en el que habitan los hombres que tienen a su alcance
prístino los Depravados Ojos
entre las tumbas y los hechos de los deshuesados mangos
que trabajaron en el secreto de las torres abandonadas
a pesar de mi cuerpo fugitivo ausente
a pesar de los lagartos arrastrados dentro de los altares en que las potencias tienen preparada la vida
a pesar del antiguo templo Dórico transportado por los amantes del arte
a pesar del nido de mendigos dementes
el canto se oye
y las palabras del canto están escritas en los oceánicos jardines
Los límpidos muros han cantado adiós
Nosotros hemos entrado en la ciudad donde el maestro muerto habla de catacumbas y la cornuda bruja del África
El sortilegio prosigue en las calles y en el cielo
Hemos ascendido hasta el ilimitado cosmos de la arquitectura
Nos hemos arrastrado de espaldas hasta los enormes corazones
aquel salto sobre la nieve hacia la subida a nuestros cuerpos
Llega mi ritual cera y círculos
mi rosa escupida de sangre

Cuando el día es iluminado por nuestros mágicos candiles
y las horas aúllan sus sádicas canciones y succionan con ahínco
en la noche cuando los gatos invaden nuestros cráneos
entonces sabremos que los destructores han surgido
en el mundo para observar nacer el cataclismo
como la ola de fuego final se derrama de sus corazones

de Selected Poems

La poesía es un recurso para comprender que aún no hemos empezado a explorar las profundidades de la imaginación. (PL) - Traducción de M. R. Barnatán

Tomado de
http://sehadetenidounpajaroenelaire.blogspot.com/
.


Philip Lamantia (1927-2005) por Alberto Blanco


Dedicado con todo respeto a su viuda, Nancy Peters

Philip Lamantia nació en San Francisco, California, de padres emigrantes sicilianos, en 1927. Si bien se le asoció siempre con los beats -quienes tuvieron en gran aprecio su poesía-, se puede decir que Lamantia se mantuvo aparte, solitario, conservando una postura sumamente personal. "Philip fue un visionario que, como Blake, era capaz de ver el universo entero en un grano de arena", dijo hace poco Lawrence Ferlinghetti, en cuya editorial, City Lights, se publicaron cuatro de los nueve libros que Lamantia dio a conocer en los últimos treinta años.

La escritura libre, visionaria, alucinada de Lamantia influyó en mayor o menor medida en todos los beats, pero, sobre todo, en Allen Ginsberg, cuya poesía, que hasta principios de los años cincuenta se había conservado en un terreno bastante convencional, se convirtió en otra cosa tras el contacto con la poesía surrealista de Lamantia. Es imposible imaginar el célebre aullido de Ginsberg -Howl- sin la poesía libérrima de Lamantia.

Además de sus publicaciones en City Lights, Philip Lamantia compartió créditos con el terrible Charles Bukowski, y con Harold Norse -otro beat poco conocido, cómplice de correrías de Burroughs- en la antología publicada por Penguin en la serie Modern Poets. Pero más que beat, Lamantia debe ser considerado con todo derecho como un poeta surrealista; no sólo uno de los primeros en Estados Unidos, sino, en un sentido estricto, tal vez el único.

Así lo reconoció el mismo André Breton que lo "descubrió" en Nueva York, siendo Philip todavía un adolescente, para incorporarlo formalmente al movimiento surrealista en la década de los cuarenta, uniéndose así a una larga serie de artistas tan notables como Aimé Cesaire, Dorothea Tanning, Arshile Gorky, Wolfgang Paalen, Octavio Paz, Hans Bellmer y Toyen. Cabe hacer notar que fue esta última la que realizó la portada de uno de los principales libros de Lamantia: Touch of the Marvelous, publicado en San Francisco por Oyez Press.

Philip Lamantia, como tantos otros, rompió más tarde con el surrealismo y comenzó a experimentar con drogas, buscando inducir estados visionarios por distintos medios, a la vez que acechando una poesía más personal. No obstante, Lamantia apareció incluido en la sección dedicada al movimiento surrealista en Estados Unidos en la antología que City Lights editó y publicó en 1974.

El primero de los poemas de la breve muestra que presentamos aquí como un mínimo homenaje a este poeta raro, excepcional, "En el dominio de Emu", está dedicado a Franklin Rosemont, uno de los más conspicuos animadores del movimiento surrealista en Norteamérica, quien, en su ensayo "La nueva argonáutica", decía:

Proclamemos en letras de fósforo, si es necesario, que la aventura emprendida con el fin de remover los obstáculos que interfieren el libre desarrollo de la imaginación, ha sido llevada inexorablemente a cabo no sólo por una larga y continua corriente de poetas y pintores revolucionarios -de Lautréamont a Malcolm de Chazal, de Benjamín Péret a Guy Cabanel, de Samuel Greenberg a Philip Lamantia, de El Bosco a Toyen- sino también por una larga y contínua corriente de jazz

En efecto, hay mucho free jazz en la poesía de Lamantia. Pero hay con frecuencia, también, un ritmo más convencional. Porque en su poesía convive una mezcla de elementos de la tradición clásica junto con otros que emanan directamente del esoterismo, sin perder jamás esa "cierta lejana eficacia" de la que habló alguna vez André Breton, y que constituye uno de los rasgos decididamente surrealistas que la caracterizan. Como dijo de él recientemente Michael McClure: "Lamantia fue un poeta muy original (…) el flujo de su imaginación era una belleza."

Philip Lamantia murió el lunes 7 de marzo de 2005 a los setenta y siete años de edad, de un ataque al corazón en su departamento de North Beach, en San Francisco.

Tomado de http://www.jornada.unam.mx/2005/07/03/sem-philip.html

Presentación de El Arte de la Destrucción de Raúl Heraud


Raúl Heraud. El Arte de la destrucción. Premio Hermandad Latinoamericana, Buenos Aires - Argentina

Presentación: Miercoles 05 de Diciembre a las 4:00 pm en la Feria del Libro Ricardo Palma, Anfiteatro Chabuca Granda - Miraflores.
.
La presentación estará a cargo del Poeta César Toro Montalvo.
.
www.raulheraud.blogspot.com

Editorial Artefato presenta sus nuevos libros


Emiliano Martínez
Enfermos calamares en su tinta

Alex Piperno
Confirmación del paraíso
(presentado por María Esther Burgueño)


Adolfo Sarmiento
Infiernos aliados


Jueves 29 de noviembre ::: hora 21 ::: en Living (Juan Paullier esq. Hugo Prato) URUGUAY

Todo comienzo es involuntario: ocho poetas jóvenes brasileños (Selección y nota: Claudio Daniel / Traducción: Leo Lobos)


José Kozer (La Habana, Cuba 1940), en conocido ensayo sobre el neobarroco, apunta dos líneas de creación en la poesía latinoamericana: una coloquial, basada en las técnicas ya bien asimiladas del modernismo del siglo pasado (Pablo Neruda (Parral, Chile 1904 - Santiago, Chile 1973), Nicanor Parra (San Fabián de Alico, Ñuble, Chile 1914) entre otros); y otra, más excéntrica, que dirige su atención al trabajo refinado con el lenguaje, que aborda la investigación léxica y metafórica, en la fragmentación del discurso, en la mezcla de múltiples referencias históricas y culturales en la elaboración de una sintaxis muchas veces discontinua, analógica (tendencia que parte de Cesar Vallejo (Santiago de Chuco, Perú 1892 – París, Francia 1938), Oliverio Girondo (Buenos Aires, Argentina 1891-1967) y José Lezama Lima (Campamento de Columbia, La Habana, Cuba 1910 - 1976). Esa división, que ocurre en la América de lengua española, puede ser constada también en la poesía brasileña y norteamericana, a pesar de las diferencias entre ellas. Para ocuparnos del caso brasileño, tenemos hoy autores que escriben como si estuviesen en la década de 1930, “masticando lo masticado”, repitiendo fórmulas de Manuel Bandeira (Recife, Pernambuco, Brasil 1886 – Rio de Janeiro, Brasil 1968) y Carlos Drummond de Andrade (Itabira do Matto Dentro, Minas Gerais, Brasil 1902- Rio de Janeiro, Brasil 1987) (ya bien diluídas por la Generación Mimeógrafo, en la década de 1970); mas tenemos también autores que parten de otra tradición, del trobar clus de Murilo Mendes (Juiz Fora, Minas Gerais, Brasil 1901- Lisboa, Portugal 1975), João Cabral de Melo Neto ( Recife, Pernambuco, Brasil 1920 - Rio de Janiero, Brasil 1999) y Haroldo de Campos (São Paulo, Brasil 1929 -2003), apostando sus fichas por una poesía más elaborada, de investigación formal. Son poetas jóvenes, muchos de ellos entre los veinte y los treinta años, apasionados por el “poder encantatorio de las palabras”, por las arquitecturas más complejas del sonido y la imagen, más allá del registro fotográfico de lo cotidiano o de la parodia de la crónica periodística. “El lenguaje es nuestra realidad”, parecen decir estos autores, que leen a Paul Celan (Czernorwitz, Rumania 1920 -1970), Robert Creeley (Arlington, Massachussets, USA 1926 - Odessa, Texas, USA, 2005), Coral Bracho (Ciudad de México, México 1951), himnos chamánicos y cómics. Ellos saben la importancia de la Poesía Concreta, del Neobarroco, del Language Poetry, no rechazan el diálogo con esas tendencias inventivas, pero tampoco rechazan la presencia del Pop. Sí, ellos escuchan música erudita, mas también el rhythm and poetry y rock and roll. Gustan del cine, sin dejar de navegar en la Internet y de explorar vehículos como el blog o el Orkut, ampliando sus redes de comunicación virtual con otros poetas. Crean revistas “de papel” y electrónicas, se desarrollan en el campo del videoarte. En fin, son autores actualizados, que insisten en vivir su tiempo, con derecho a explorar todas las posibilidades ofrecidas por la tecnología, verbal y no verbal, para la creación en nuestra época. Con certeza, aún es muy temprano para cualquier tentativa de registro o de interpretación de lo que está siendo creado por ellos; será necesario, por lo menos, un distanciamiento crítico otorgado por el tiempo, para evaluar la evolución de su trabajo. Nuestra intención, en esta breve muestra, es apenas presentar ocho de esos poetas, que comienzan a destacar por su inquietud y originalidad: Simone Homem de Mello (SP), Ruy de Vasconcelos (CE), Jorge Lúcio de Campos (RJ), Lígia Dabul (RJ), Virna Teixeira (CE), Franklin Alves (RJ), Eduardo Jorge (CE) e Adriana Zapparoli (SP).


Simone Homem de Mello

Kouros

De quem adia
com os olhos
(visionário)
o que acaba de
se gravar à pele:

deitado ao chão,
o mármore
semilapidado,
dissimula-se às tantas
curvas do relevo,
esquecido do cinzel.

Divaga
(lisa malícia essa,
a que seus lábios
acabam de esboçar)
ainda ao alcance
das mãos, ainda
pouco depois de
a pedra romper,
quem o esculpia
se ausentou
a meio caminho:
e ele,
ele, tosco,
no descampado.

Do mármore, o grafismo
marca traços ausentes,
sua face, sempre outra,
à contraluz. sob um sol
eclipsado,
obscurece: repentino,
ele,
ofuscado pela sombra
interina
(que tanto se pensa
infinda quanto passa),
deslembrado
de cada réstia
de luz já vista.

Aquele instante era sem prazo:
lapso do restante,
não consentia
nenhum depois –
enquanto
o Kouros de Naxos
dorme em Melanes,
sob tamariscos.

Aquela sombra o cegou.
E a boca, entreaberta,
soletrou
(os lábios incharam)
que o êxtase
é um corte.



Kouros

los ojos
(del visionario)
han visto lo que acaba de
grabarse en la piel:

acostado en el suelo
mármol
semilapidado,
se disimulan tantas
curvas del relieve,
olvidado por el cincel.

Divaga
(lisa malicia,
la que sus labios
acaban de esbozar)
al alcance
de las manos aún
poco después de
la piedra romper,
quien la esculpía
se ausentó
a medio camino:
y él,
tosco,
en el descampado.

Del mármol, grafía
marca trazos ausentes,
su cara, otra,
a contraluz. bajo un sol
eclipsado,
obscurece: de pronto,
él,
ofuscado por la sombra
interina
(que tanto se piensa
infinita cuanto pasa),
sin recuerdos
de cada haz de luz
visto ya.

Aquel instante siempre sin plazo:
lapso del resto,
no consentía
a nadie después –
en cuanto
el Houros de Naxos
duerme en Melanes,
bajo árboles tamariscos.

Aquella sombra lo cegó.
y la boca, entreabierta,
deletreó
(los labios hablarán)
que el éxtasis
es un corte.

Simone Homem de Mello, poeta e tradutora, nasceu em São Paulo (SP) e reside em Berlim, onde atua como libretista de ópera. Publicou o livro de poesia Périplos (Ateliê, 2005) e faz parte do conselho editorial da revista Zunái.

Simone Homem de Mello, poeta y traductora, nació en São Paulo y reside en Berlín, donde actúa como libretista de ópera. Publicó el libro de poesía Périplos (Ateliê, 2005) y hace parte del consejo editorial de la revista Zunái.


* * *



Ruy de Vasconcelos

NO ADRO DA IGREJA EM VIGO
sobre Martim Codax

No adro da igreja, em Vigo
e bailava o corpo esguio

Em Vigo, no adro sagrado
e bailava o corpo amado

E bailava o corpo esguio
de antemão bem-vindo

E bailava o corpo amado
de antemão sonhado

De antemão bem-vindo
e só no adro em Vigo

De antemão sonhado
e só em Vigo, no adro



EN EL ATRIO DE LA IGLESIA EN VIGO

En el atrio de la iglesia en Vigo
bailaba el cuerpo afilado

En Vigo, en el atrio sagrado
bailaba el cuerpo adorado

Y bailaba el cuerpo afilado
bienvenido de antemano

Y bailaba el cuerpo adorado
soñado de antemano

De antemano bienvenido
sólo en el atrio de la iglesia en Vigo

soñado de antemano
sólo en Vigo en el atrio de la iglesia



FLOR É UM LUGAR
Con el pe(n)sar en Creeley

Flor é um
lugar dentro da
gente onde até

o inconsciente
fragra-nos
Dealbar de um

dia, de uma
canção – a voz em
pátina de

Cego Oliveira, lugar
onde tudo rebecas ar-
ranhando à terra

e seu rasto. Flor
ah, florando, a-
lém dos passos

pétalas

os tempos, perfumes, os
lugares incomuns

de amor

(Homenagem a Creeley)



Flor es un lugar

con el pe(n)sar en Creeley

Flor es un
lugar dentro de
uno donde incluso

el inconsciente
nos abisma
iluminado de un

día, por una
canción - una voz en
pátina de

Ciego Oliveira, lugar
donde rabeles arañan la tierra

rastro. Flor
floreciendo más
allá de los pasos

pétalos

tiempo, perfumes,
lugares unicos

de amor

(Homenaje a Creeley)

Ruy de Vasconcelos, poeta e tradutor, reside em Fortaleza. Colaborou em revistas impressas e eletrônicas, no Brasil e no exterior, e participou da antologia Nothing the Sun Could Not Explain.

Ruy de Vasconcelos, poeta y traductor, reside en Fortaleza. Colabora en revistas impresas y electrónicas, en Brasil y en el exterior, y participó en la antología Nothing the Sun Could Not Explain.



* * *

Jorge Lúcio de Campos

O FIM DA JORNADA
a Joan Brown

Um rosto bífido
irrompe em
meu torso

Não como o
que se inclina
pra esquerda

onde a tristeza
vira um meio
: estou quase

aqui e ali
os sonhos
picam



EL FINAL DE LA JORNADA
a Joan Brown

Un rostro doble
irrumpe en mi
torso

No
se inclina
a la izquierda

la tristeza
se vuelve un medio
: estoy casi

aquí y allí
los sueños
punzan




FALAR E OUVIR

O amor é assim
: um verde- mofo

incandescente que
mistura códigos

e faz da aurora
um xale negro

muito forte –
a sós



HABLAR Y ESCUCHAR

El amor es así
: una verde- burla

incandescente que
mezcla códigos

y hace de la aurora
un chal negro

muy fuerte-
a solas



MIRAGEM

Não vejo como prever
a pele despida, funámbula

com detalhes de âncoras
e arpejos de sol

apesar seja estranho
o riso triste, pousado

nos lábios – o olhar
distante, bifurcado

encharcado
de mar



ESPEJISMO

No veo como anticipar
la piel desnuda, acróbata

con detalles de anclas
y arpegios de sol

a pesar de ser extraña
la risa triste, posada

en los lábios – en la mirada
distante, doblemente

encharcada
de mar

Jorge Lúcio de Campos nasceu no Rio de Janeiro (RJ), em 1958. É autor dos livros de poesia Arcângelo (1991), Speculum (1993), Belveder (1994), A dor da linguagem (1997) e À maneira negra (1998), além de volumes de ensaios.

Jorge Lúcio de Campos nació em Rio de Janeiro, en 1958. Es autor de los libros de poesía Arcângelo (1991), Speculum (1993), Belveder (1994), A dor da linguagem (1997) y À maneira negra (1998). También ha publicado ensayos.



* * *


Lígia Dabul

INVENTÁRIO

Drácula amanheceu sem medo. Raios
de sol acrescentaram muito pouco
ao acontecimento por demais
completo: ele mudou, ele mudou!
Estamos satisfeitos a esta hora.
Convocamos amigos. Nós seremos
tantos! Mas por favor deixem de fora
meus inimigos, pálidos, serenos,
pensando se devemos ou não ir,
devemos ou não ser. Muito cuidado
com tudo o que reluz. Não penso assim
depois que despertei tão transformado.

Amanheci sem medo e quero ver
no espelho refletidos meus desejos.



INVENTARIO

Drácula despertó sin miedo. Rayos
de sol acrecentaron muy poco
el acontecimiento por demás
completo: ¡él cambió, él cambió!
a esta hora estamos todos satisfechos.
Convocamos a los amigos.
¡nos seremos tantos!
pero por favor dejen fuera
a mis pálidos serenos enemigos
que piensan quizás que debemos o no ir,
que debemos o no ser. Mucho cuidado
con todo lo que reluce.
desde que desperté tan transformado pienso así.

desperté sin miedo y deseo verme
en el espejo reflejando.



MUSTH

Tudo esquematizado. Abandonar
a música. Ficar só com os músculos.
Abastecer com urros a manada
de meninos tomados pelo rumo.
Defesas, tromba, másculas batidas,
dor onde ninguém pode chegar perto:
na imaginação de uma divisa,
na agonia infinita porque quer
que passe logo rápido mas volta
o primeiro desejo de ser nela.
O amor está sozinho mesmo agora
que o corpo não comporta tanto. Resta
catalogar mais uma variante
de viver, esse lapso de elefante.



MUSTH

Esquematizado todo. Abandonar
la música. Quedar solo.
Alimentar con rugidos la manada
de niños tomados por el rumbo.
Colmillos, trompa, batidas viriles
aflicción a la que nadie puede acercarse:
en la imaginación una línea divisoria,
la agonía que quiere pase rápido
pero regresa
el deseo de estar en ella.
El amor está solo incluso ahora
que el cuerpo no permite tanto. Resta
catalogar una variante más
para vivir, este lapso de elefante.


Lígia Dabul, poeta e antropóloga carioca, é professora na Universidade Federal Fluminense e faz pesquisas em antropologia da arte. É autora do livro de poemas Som (Bem-te-vi, 2005) e do ensaio Um percurso da pintura: a produção de identidades de artista (Eduff, 2001).

Lígia Dabul, poeta y antropóloga carioca es profesora en la Universidad Federal Fluminense y hace investigaciones en antropología del arte. Es autora del libro de poemas Som (Bem-te-vi, 2005) y del ensayo Um percurso da pintura: a produção de identidades de artista (Eduff, 2001).



* * *


Virna Teixeira

Detox

Enrolou os ferimentos em gaze. Feridas cicatrizam com o tempo. Ainda que restem entalhes. Memórias desenhadas nos ossos, adornos.

Tirou fotografias como registros. Meses após o trauma. Sem sangue nas conjuntivas.

Deixou para trás a câmera. Travesseiro, lençol branco, a água morna do banho. Inverno, lembrança noturna.

A transformação do rosto. Quando retirou as ataduras, as suturas.

No dia da partida, árvores. De perfil no trem, a luz sobre os cabelos, castanhos.



DETOX

Cubrió las heridas con gasa. Las heridas cicatrizan con el tiempo. Auque nos falten talles. Memoria dibujada en los huesos, adornos.

Tiró fotografías como registros. Meses después del trauma. Sin sangre en los ojos

Dejó atrás la cámara. Almohada, blanca sábana, el agua tibia del baño.
Invierno, nocturno recuerdo.

La transformación del rostro. Cuando retiró las ataduras, las suturas.

El día de la partida, árboles. De perfil en el tren la luz sobre los cabellos castaños.



Memory lost

Trigésimo andar: contempla a cidade, à noite. Deleção de arquivos, memórias. Algumas ficaram retorcidas no pensamento como o prédio, de janelas góticas. Cativeiro. Cinema Voltaire.

No parapeito, uma orquídea. Isolada contra o crepúsculo, violeta. O contorno borrado dos prédios.

Um dia de sol. Casais passeiam no parque. Caminha entre gansos. Crianças brincam no tanquinho de areia.

Hipocampo, estranheza de imagens. Esquinas, bifurcações. Como se nunca tivesse, tantas vezes, caminhado ali.


Memory lost

Desde el trigésimo piso contempla la ciudad por la noche. Borra archivos, memorias. Algunas retorcidas quedarán en el pensamiento como el edificio de ventanas góticas. Prisión. Cine Voltaire.

En el alféizar una orquídea. Aislada contra el crepúsculo violeta. Un contorno borrado de edificios.

Un día de sol. Parejas pasean en el parque. Caminan entre gansos. Niños juegan en el estanque de arena.

Hipocampo, extraña imagen. Esquinas, caminos que se bifurcan. Como si nunca hubiera caminado por allí.



Nado em alto-mar, maremoto. Flutuar sobre naufrágios, resíduos. Submersa no que não era – afogamento. Mergulho, viagem marítima. Escapismo, estrelas-do-mar. Sentimentos líquidos.

Ebulição. Dissolução de formas. Novas, transitórias, fluidas. Tensão, polaridade.

Repetição, aprendizado: trajeto contra a correnteza até a margem.

Memória da água. Desenhos na areia, espuma.



Nado en alta ola, maremoto. Fluctuar sobre naufragios, sobre residuos. Sumergida en lo que
no era - ahogo. buceo, viaje. Escapismo de estrellas de mar.
Líquidas sensaciones.

Evaporación. Disolución de formas. Nuevos, transitorios, fluidos. Tensión, polaridad.

Repetición, aprendizaje: trayecto contra la corriente hasta la orilla.

Memoria del agua. Dibujos en la arena, espuma.



Virna Teixeira nasceu em Fortaleza (CE), em 1971, e reside em São Paulo. É autora de Visita (2000) e Distância (2005), ambos publicados pela editora Sette Letras. Esta seleção faz parte do seu próximo livro de poemas, Trânsitos.

Virna Teixeira nació en Fortaleza (CE), en 1971, y reside en São Paulo. Es autora de Visita (2000) y Distância (2005), ambos publicados por la editorial Sette Letras. Esta selección forma parte do su próximo libro de poemas, Tránsitos.


* * *

Franklin Alves


1. Os peixes escrevem
possibilidades:
mar é pele
Multiplicam-se
Escamam-se
noutras texturas
inclusos em
sangue
sulcos

2. Os peixes grafam
salmos:
a pele é pagina –
dorso riscado
tinta azul
céu-sangue
branco

3. Os peixes cometem suicídios alheios
Deslizam pela gastura vermelha de outro deserto
Nadam com as guelras gastas
Visitam-nos quando querem
Os peixes, no seu sono de vivos,
desenham letras neste mar –
fotografamos tudo
sempre a pensar
no vermelho

4. Os peixes, cardume de
incertezas, cingem o
coração: muro vivo de
escamas
Possibilitam
Acelerações
Taquicardias
Bombeiam o sangue
e explodem
neste deserto
de vontade
.
5. Os peixes multiplicam
os peixes
Duplos de si
explodem certezas
Escamam-se noutros
peixes:
escamas são páginas
sulcos
Os peixes são os peixes
e são nós



1. Los peces escriben
posibilidades:
mar es piel
se multiplican
se escaman
en otras texturas
incluso en
sangre
surco

2 Los peces escriben
salmos:
la piel es página-
dorso rayado
azul tinta
cielo - sangre
blanca

3 Los peces cometen suicidios ajenos
se deslizan por la llanura roja de otro desierto
Nadan con agallas gastadas
cuando quieren nos visitan
Los peces en su sueño de vivos,
Dibujan letras en el mar-
Fotografiamos todo
siempre al pensar
roja

4 Los peces, cardumen de
incertidumbre, ciñen el
corazón: muro vivo de
escamas
Posibilidades
Aceleraciones
Taquicardias
Bombean sangre
y estallan
en un desierto
de voluntad

5 Los peces multiplican
los peces
Dobles de sí
estallan certezas
se escaman en otros
peces:
son escamas
páginas
surcos y todos nosotros


Franklin Alves, poeta e ensaísta, nasceu no Rio de Janeiro, onde cursa o mestrado em Letras. Tem o livro inédito de poemas Céu Vermelho.

Franklin Alves, poeta y ensayista, nació en Río de Janeiro, donde cursa la maestría en Letras. Autor del libro inédito de poemas Céu Vermelho.



* * *

Eduardo Jorge

ENGOLIR A PRESA VIVA: DUAS CONDIÇÕES

condição um -
(metade do corpo dentro
do outro)

o inverso do parto:
duplica a vida dentro de si,

antes do início da digestão.

arrepelar cada parte do corpo - com perfurações em linha:

- condição dois -

ver assustado a glote:
dar com a cabeça na laringe:

prever próximas perfurações
acalmar as patas - ar pela última vez: a serpente sepultura.



DOS CONDICIONES PARA TRAGAR LA PRESA VIVA


-primera condición-

(solo la mitad del cuerpo dentro
del otro)

a la inversa del parto;
duplica la vida dentro de sí,
antes del inicio de la digestión

arrancar cada parte del cuerpo- con perforaciones en línea

-segunda condición -

ver asustada la glotis
dar con la cabeza en la laringe:

prever máximas perforaciones

calmar las patas- aire por la última vez: serpiente sepultura



Eduardo Jorge, poeta, nasceu em Fortaleza (CE), onde edita a revista literária Gazua

Eduardo Jorge, poeta, nació en Fortaleza (CE), donde edita la revista literaria Ganzúa


* * *

Adriana Zapparoli


LUTRA-LUTRA

um dos caminhos era aquele: aquático. respirava distante e diante da sua pelagem espessa, brilhante e uniformemente castanha, com exceção da região do ventre. dEle o corpo, a cabeça e os olhos pequenos, movia-se leme a longa cauda, afilada na ponta, quase espada. indecisa a presença dEla. enquanto mergulhava submersa em seu interior, o impulso das patas. dEle sentia o movimento sinuoso do corpo. continha. aquela uma lontrafagia poética de peixe-anfíbio, reptílica ave aquática. ética lírica. seus sistemas de galerias, suas entradas de zonas rochosas, suas entranhas, umas subaquáticas e outras ao nível do solo.

LUTRA-LUTRA
.
uno de los caminos era aquel: el agua. respiraba distante y delante de su pelaje espeso, brillante y completamente castaño, con excepción de la región del vientre. De Él el cuerpo, la cabeza y los ojos pequeños, se movía al timón de su larga cola, afilada en la punta, casi espada. indecisa la presencia de Ella. En el estanque en cuanto buceaba al impulso de las patas en su interior. De Él el movimiento sinuoso del cuerpo sentía. contenido. aquella una nutriafagia poética de pez-anfibio, reptil ave de agua. ético lírico. sus sistemas de galerías, sus entradas a zonas rocosas, sus entrañas de agua y aire


* * *

verte a lágrima koala com um suspiro doce de limão. ele... um integrante preciso da laje de isopor e teto invisível. no chão. o besouro roda em circulo morango revolvendo cítrico a lâmina dum carpete de madeira. manga. um capacete calando em cadência suas antenas articuladas. mas a essência do musgo do carvalho transborda a larva presa, sua mandíbula de foice e cabeça franjada. um sentimento inalterado rodando numa bola de lama e náusea verbal. solapando fogo, a linfa contorna a cavidade cardíaca da solidão. a sua.a dele ...

cae la lágrima del koala con un suspiro dulce de limón. él… un integrante del techo invisible. en el piso. un escarabajo rueda en círculos de fresa revolviendo cítrico la lámina de un tapete de madera. manga. un casco callando en la cadencia de sus antenas articuladas. pero la esencia del musgo del roble transporta la larva cautiva, su mandíbula de hoz y su cabeza. Un sentimiento sin alterar rodando en una bola de lama verbal nausea. socavando el fuego, la linfa esquiva la cavidad cardiaca de la soledad. La suya. la del.


Adriana Zapparoli é poeta e professora de biologia na Unicamp. Sua página na Internet http://zeniteblog.zip.net/

Adriana Zapparoli es poeta y profesora de biología en la Unicamp. Su página en Internet http://zeniteblog.zip.net/


Notas, reflexiones, comentarios del traductor por Leo Lobos

La diversidad de las lenguas, lejos de ser un castigo como supone el mito de Babel, está presente para que podamos atravesar la prueba y la experiencia de lo extranjero. Es necesario recuperar la felicidad del traductor como instancia presente en el desafío que entraña toda traducción. Teoría y practica se desafían mutuamente y se complementan: de allí que la reflexión sobre la traducción sea inseparable de la experiencia de traducir. La presente selección de poesía brasileña contemporánea realizada por el poeta Claudio Daniel (São Paulo, Brasil 1962), se presenta entonces como una gran posibilidad de descubierta, de encuentro y reencuentro con el Brasil de nuestros días. Comparto mundos e imaginarios reales o virtuales de los cuales ellos también se nutren, en palabras de Daniel: Sí, ellos escuchan música erudita, pero también el rhythm and poetry y rock and roll. Gustan del cine, sin dejar de navegar en la Internet y de explorar vehículos como el blog o el Orkut, ampliando sus redes de comunicación virtual con otros poetas. Crean revistas “de papel” y electrónicas, se desarrollan en el campo del videoarte. En fin, son autores actualizados, que insisten en vivir su tiempo, con derecho a explorar todas las posibilidades ofrecidas por la tecnología, verbal y no verbal, para la creación en nuestra época

He realizado esta traducción a partir de los originales en portugués seleccionados por Claudio Daniel y a partir de una traducción al español realizada por Jair Cortés y Berenice Huerta. Desde ahí me he apartado re-creativamente del original como sugerian Ezra Pound (Hailey, USA 1885 – Venecia, Italia 1972) y Haroldo de Campos (São Paulo, Brasil 1929 – 2003). Buscando sentido por sentido y no letra por letra. Significación y sonido pues si en algo difieren las lenguas es en el recorte fonético que hacen de los sonidos pronunciables por un ser humano. La voluntad de comprender lo distinto, la necesidad de acercarse a la alteridad sin anularla. Comprender es traducir. Tratar de entender lo ajeno.


Leo Lobos (Santiago de Chile, 1966) es poeta, ensayista, traductor y artista visual. Ha publicado 14 libros de poemas, entre los que se destacan su primer poemario Cartas de más debajo de 1992 editado por la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y Arrayán editores, + poesía de 1995, ángeles eléctricos de 1997, Camino a Copa de Oro de 1998 y la selección antológica de poesía Turbosílabas que reune sus escritos desde 1986 hasta el 2003, Un sin nombre de 2005, Nieve de 2006 entre otros. Como co-editor publico el libro homenaje al poeta chileno Pablo Neruda Diez máscaras y un capitán el año 1998, un homenaje al poeta universal de los artistas visuales Rafael Insunza, Jorge Cerezo, Rafael Gumucio, Sergio Amira y Claudio Correa con el auspicio de la Fundación Pablo Neruda y la Universidad de Chile. Como ilustrador y traductor, desde el portugués, colaboró en la edición de los libros Caminantes (2003) y FLUXUS (2005) en la San Pablo, Brasil. Ha sido invitado a publicar y leer sus poemas, ensayos y traducciones en medios culturales de numerosos países y ha sido traducido al inglés, portugués, francés y alemán. Leo Lobos fue laureado con la beca UNESCO-Aschberg de literatura el año 2002-2003. Realizó una residencia creativa en el Centre de Arte de MarnayArtCenter CAMAC en la ciudad de Marnay-sur-Seine, Francia el año 2002. Leo Lobos es uno de los gestores de la presentación en las Naciones Unidas del proyecto Premio Joven de la Paz en el marco de las actividades de la ultima cumbre del milenio celebrada en la ciudad de Nueva York el año 1999, proyecto que pretende dignificar y reconocer el papel de los jóvenes lideres en pro del desarrollo humano. Co-fundador del colectivo de arte Los jinestes del salario púrpura, a comienzos de los años ´90 y co-fundador del movimiento cultural PAZIFICZUNAMI junto a los artistas visuales Alex Chellew y Rafael Insunza a finales de la misma década. Fue co-fundador y colaborador del proyecto de educación, residencia de artistas, y sala de exposiciones Jardim das Artes en la ciudad de Cerquilho en el estado de San Pablo, Brasil los años 2004-2006.

Recientemente publicado en el Nº 2, año 2 - Noviembre de 2007 Revista EL NAVEGANTE (Escuela de Literatura - Universidad del Desarrollo, Chile)

sábado, 24 de noviembre de 2007

Pulir huesos. Veintitrés poetas latinoamericanos (1950-1965). Selección y prólogo de Eduardo Milán

Eduardo Milán, uno de los poetas más talentosos y singulares en lengua española, se encarga de seleccionar una variada muestra de la última poesía latinoamericana: veintitrés grandes poetas nacidos entre 1950 y 1965.

«Si uno se atreve a mirar el denso, tupido, no tan simpático rostro real de América Latina, puede encontrar –creciente, no precisamente intacto, tocado, para ser preciso– su rostro poético. De ese desafío, un botón de muestra, amplia y a la vez (dis)cernida, de su veracidad.» Eduardo Milán.

Era necesario para los amantes de la poesía en español un libro como éste, que acercara el talento, la sabiduría y la frescura de algunos de los mejores poetas latinoamericanos del momento. Veintitrés autores que vienen a demostrar la coexistencia de variadas y ricas poéticas no sólo desde el punto de vista formal, sino también en lo que a temática se refiere.

Así, el lector encontrará en esta obra uno de los posibles rostros poéticos de América Latina: tanto poemas de tintes vanguardistas como de resonancia barroca; poesía de tono coloquial y poesía meditativa; lírica sobre lo cotidiano y lírica sobre lo cósmico. Una antología que se abre con un excelente prólogo del poeta uruguayo Eduardo Milán y que, además de dar a conocer grandes voces, enriquece el diálogo entre la poesía española y la latinoamericana.

Los poetas peruanos incluidos son: Mario Montalbetti, Reynaldo Jiménez, Roger Santiváñez, Magdalena Chocano y Maurizio Medo.
.
Pueden conseguir la antología a través de la web del sello editorial Galaxia Gutenberg http://www.galaxiagutenberg.com/

Raúl Henao en la Lista Negra del Surrealismo por Fabián Castaño*

A menudo he escuchado decir que Raúl Henao es un poeta surrealista, como si aquella actitud fuera un contrasentido, o una carga que le quitara brillo y contundencia a su trabajo. Semejante aseveración me parece un tanto parcial, oblicua e inconveniente. Creo que la mayoría de los nuestros se valen de toda clase de artilugios para negar o hacer a un lado una obra sin siquiera conocerla. Emerson solía decir que la imaginación debía siempre fluir, no congelarse. Y que el poeta no se detiene jamás ni en la forma, ni en el color, ni aún en su significación; pues siempre sus palabras deben expresar una idea nueva. La mejor manera de silenciar a un poeta es desconocerlo y aplicarle conceptos y valores que en nada lo definen. Cada quien es libre de elegir sus instrumentos poéticos y por ello nadie lo puede condenar. Si Pessoa eligió los heterónimos y su actitud distante, si Rimbaud partió para el África, no por eso rebajaron la tónica de expresión. Lo fundamental en cualquier artista son sus resultados y no la forma que asumió para llegar a ellos.

Nada cuenta en un autor más que las obras o el aliento que nos ha dejado a través de sus libros. De David Herbert Lawrence podríamos decir que fue un nómada, pero esto puede resultar baladí al momento de leer sus libros. Todo poeta tiene sus obsesiones, sus líneas de fuga, desde las cuales establece un punto de contacto con esa realidad que desea interpretar o redescubrir. El mismo Raúl Henao define al poeta como ese hombrecito sudoroso que corre tras la gente para soplarle fuego al oído, y más adelante vuelve y nos dice que el poeta es un ser que camina sobre brasas y baila en la fumarola de un volcán en erupción.

El verdadero poeta está lejos de cualquier escuela, secta, canon o compromiso.

El poeta veraz saca su fuerza de su libertad absoluta. El poeta es un marginal desde el punto de vista de la tradición a la que en un principio acata, pero después abandona. Demasiado fuera de la ley, demasiado libre para no resultar peligroso. Para decirlo en palabras de Raúl Henao: “Los poetas pierden siempre el corazón, entre las palabras se les pierde la vida”. Paul Valery decía que el hombre no es más que la mitad de sí mismo. La otra mitad la constituye su expresión. De Raúl Henao sabemos que pertenece a la raza de poetas para quienes la palabra es un instrumento inflamante y explosivo y él mismo parece recorrido por un fuego interior cuya incandescencia se propaga a su manera de expresarse. También podemos decir, como lo encontramos en uno de sus libros que es un hombre que camina a diario con un pasaporte hacia ninguna parte, en el interminable ir y venir de las horas.

Fue Henry Miller quien dijo que el artista y el poeta siempre están en guerra perpetua con la muerte, cualquiera sea el disfraz con que ella se presente. Y la muerte de un poeta es cuando se adapta a un lugar común y se deja poseer por sus conquistas. Es como tatuarse a un espejo y entregarse a una imagen. Cuando, en palabras de Raúl Henao, el poeta es un desconocido que siempre se despide desde el estribo de una estrella.

Lo cierto es que el artista no tiene porque solicitar una autorización por escrito para proceder de tal o cual forma y menos dedicar su obra para complacer los gustos de su época. Creo que ser o no surrealista es apenas un gesto, una especie de guiño que cualquier poeta puede hacerle a las fuentes fundamentales de su tiempo. El carácter indigente de nuestras letras confunde la actitud personal con el arte poético que el artista realiza. Semejante falacia conduce a visiones desmañadas y arbitrarias. Erige dioses a quienes no son más que oportunistas y silencia a quienes han elegido el camino solitario y creativo. La mayor virtud de cualquier poeta es su autenticidad y el fuego que lo atraviesa. Raúl Henao es un hombre refinado, una especie de demonio que ha dedicado la mayor parte de su vida a la construcción de una obra con un claro acento de libertad personal, con una búsqueda de ese espacio alucinante que sólo pueden ver los que miran por entre las rejillas de su propio vértigo; pues la poesía, nos recuerda Raúl Henao, siempre será ese llamado hacia la locura amorosa, impublicable de la vida.

*Nació en Medellín en 1962. Licenciado en Español y Literatura de la Universidad de Medellin. En 1998 publicó su novela “Salomé o la Nostalgia de los Días” (Editorial Holderlin, Medellín).

jueves, 22 de noviembre de 2007

Insistir en la resistencia: Eduardo Milán

Eduardo Milán.
Resistir: insistencias sobre el presente poético.
México DF: FCE, 2004

Si como dice Eduardo Milán (Rivera, Uruguay, 1952) al principio de su libro, “[t]oda escritura nace de una herida que nunca cicatriza porque su abertura es la posibilidad de la escritura”, Resistir, texto que ahora reedita el FCE, es herida de una herida, herida doblemente abierta, que crece entre el impulso de escritura y la reflexión sobre la naturaleza de tal impulso. Es (además) un libro marcado por cierta voluntad de inmediatez y urgencia ante un presente poético amenazado en el que tensión crítica y radicalidad a menudo son sustituidas por la complacencia y la comodidad. De ahí que, aunque el área predominante de Resistir sea la poesía latinoamericana, su reflexión trascienda lo latinoamericano —al menos en cuanto al apunte de los problemas— para convertirse en un valioso diagnóstico de la situación poética en lengua española en general. Un diagnóstico, por otra parte, que viene avalado por una de las excepciones más singulares a la atonía poética actual, como prueba la reciente publicación de Querencia, gracias y otros poemas (Galaxia Gutenberg, 2003).

Para Milán, la escritura hoy (entendiendo el hoy a partir del romanticismo y del nacimiento de la modernidad) supone un ejercicio de convivencia con la nada. Un transitar el lado de lo que pensadores como Adorno o Blanchot calificaron de negatividad. Es el desierto o el destierro de toda afirmación: pese a la conciencia de esa nada original que pende sobre cada poema, escribir (y —acto reflejo— uno piensa en el singbarer Rest celaniano, resto cantable en que el no y el sí se entrelazan en única sombra). La negatividad inherente al poema da cuenta asimismo de una pérdida de identidad que señala “la conciencia del no-lugar de la poesía en el mundo” y que explica que, para Milán, el acto poético se instale, en el albor de las vanguardias y para siempre, en la errancia. A lo largo de todo el libro, Milán insiste en que el verdadero desafío del poeta contemporáneo (muertos los temas, desaparecida la experiencia) se plantea en una dimensión formal, en que el poeta se ha convertido en un técnico, experto en la “manipulación de códigos poéticos” En cercanía con el razonamiento de Milán, Lacoue-Labarthe ha pensado el poema post-Auschwitz como poema de la decepción, un poema en el cual sujeto y sentido han sido anulados por la catástrofe; por eso quien habla en el poema es ya el poema mismo. En numerosas ocasiones Milán se refiere a este hablar del poema que ya no depende de la garantía de un sujeto portador de sentido, sin embargo, sitúa su origen en la anterioridad de un evento literario: la aparición de Un coup de dés de Mallarmé. Sin lugar ni titular, pero lejos de la nostalgia, es en su condición errante —que también puede ser entendida como resistencia ante cualquier apropiación canónica— donde el poema parece mostrar una nueva dimensión utópica, la cual le permite establecer una relación decisiva con el pasado y convertirse en lectura genealógica en virtud del presente. En ningún caso se trata —y esto es crucial para Milán— de retorno, sino de reinvención, de profesar una mirada crítica sobre ese pasado y recuperar sus periferias. De esta manera, lo que Milán llama poesía de lo posible desarrollaría su potencial contradiscursivo: “en la elaboración de una estética paralela, en una mirada segunda, reside la posibilidad de una alternativa válida al impasse que estamos viviendo. La poesía de lo posible se cargaría no de su propia distensión presente, sino de una tensión relegada por la estética canónica, que ha latido siempre y que, todavía, late”. Esta operación crítica sobre la tradición no sería, en rigor, más que la extensión en el tiempo de la constante oposicional, del resistir, de todo poema, pues “la poesía es un arte que tiene cierta dialéctica, como toda forma de arte, que juega en oposición al orden del mundo”.

Todo el análisis de Milán, en definitiva, es consecuente con una agenda particular que, a partir del juego entre título y subtítulo, abordaría principalmente dos aspectos: por una parte, señala las insistencias en la necesidad de una conciencia crítica del lenguaje y del trazado –como si dijéramos— de una sintomatología problemática y sus puntos de fuga; y, por otra parte, es muestra de las resistencias, es decir, propone un esbozo tanto de una tradición otra, basada en dicha conciencia, como de sus posibles continuadores en el presente latinoamericano. Estas resistencias se situarían a lo largo de una línea que empieza en Darío y se continúa con los principales representantes de la vanguardia latinoamericana y “los maestros herederos” de ésta (Huidobro, Vallejo, Neruda, Girondo; Lezama Lima, Paz, Parra, Haroldo de Campos, Rojas, etc.), para desembocar en el presente en la radicalidad de poéticas como las de Perlongher, Echavarren, Deniz, Kozer, etc. Sobra decir que entre éstas últimas figura, por derecho propio, la de Milán.

Si acaso una última insistencia para hablar de una (esta) radicalidad que radica –y no es mero barroquismo sino etimología— en una búsqueda constante de la raíz: tanto en el poema como en cada mirada escrita sobre él; por eso, la lección de un libro como Resistir no es que ratifique el poder de una escritura ni la capacidad de una mirada crítica, sino el hecho de que ambas constituyan un solo gesto indisoluble y coincidente.

Reseña publicada en la revista Hermes Criollo núm. 8 (Montevideo)
Tomado de
http://dandolavoz.blogspot.com/

Lanzamiento de nuevos libros de la colección Contemporáneos peruanos: Hotel Bolivar, 7:30 p.m.

Convite: encontro de poesia "EM MAR ABERTO"

Presentación Útil de cuerpo de Javier Norambuena

ESTIMADOS Y ESTIMADAS:

LOS INVITO CORDIALMENTE AL LANZAMIENTO DE MI LIBRO, ÚTIL DE CUERPO, PUBLICADO EN EDITORIAL MANTRA.

LA PRESENTACIÓN SERÁ EL LUNES 26 DE NOVIEMBRE, EN LA LIBRERIA GONZALO ROJAS, PASEO BULNES 152, A LAS 19 HORAS. SANTIAGO CENTRO.

INTERVIENEN ALEJANDRA COSTAMAGNA, LUZ ÁNGELA MARTINEZY GUADALUPE SANTA CRUZ.

UN FUERTE ABRAZO, JAVIER NORAMBUENA

martes, 20 de noviembre de 2007

Presentación de Síncopes de Alan Mills en México


Literal y la librería Conejo Blanco presentan:

Síncopes de Alan Mills

Primera edición en México
Octubre, 2007
68 páginas
19 x 14.5 cm.
ISBN 970-949868-8-8

Lectura comentada por los editores de la colección Limón Partido: Andrés Marquez y Jocelyn Pantoja

26 de noviembre 19.30 hs
Conejo Blanco, Amsterdam 67, Col. Condesa, México DF.

http://www.limonpartido.blogspot.com/

El jueves 22 será la ceremonia de entrega del Premio Southern Perú a Estuardo Núñez

El Consejo Permanente de la undécima versión del Premio Southern Perú y los miembros del jurado convocados para esta versión del concurso acordaron conferir el Premio Southern Perú 2007 Medalla José de la Riva-Agüero y Osma a la creatividad humana y la dotación de quince mil dólares, al escritor y maestro universitario doctor Estuardo Núñez Hague, como reconocimiento a su excepcional calidad de pionero en la difusión de la investigación literaria y de nuestro patrimonio cultural a escala internacional. La ceremonia de entrega del Premio se llevará a cabo el jueves 22 de noviembre en el Auditorio de Derecho de la PUCP.

El doctor Núñez Hague, próximo a cumplir cien años de vida, es un limeño que estuvo vinculado desde muy joven a la actividad intelectual. Fue compañero de aula de los poetas Martín Adán y Emilio Adolfo Westphalen (Premio Southern 1997); y visitó con frecuencia a Eguren y Mariátegui. Son conocidos sus trabajos sobre estilística literaria y literatura comparada, que constituyen el interés central de su vasta obra, al igual que los testimonios de viajeros que pasaron por el Perú y que él ha sabido traducir y difundir. Es miembro de la Academia Peruana de la Lengua desde 1965, de la cual fue presidente entre 1988 y 1991. Actualmente, es miembro correspondiente de la Real Academia Española y prosigue su incansable labor literaria desde el Instituto Ricardo Palma, del cual es presidente.

Horario: 6:30 p.m.
Lugar: Auditorio de Derecho PUCP

CAOS PORTÁTIL ::: PRESENTACIÓN NUEVO TÍTULO EL BILLAR DE LUCRECIA


El Billar de Lucrecia Poesía Latinoamericana

::: presentación del libro :::

CAOS PORTÁTIL
poesía contemporánea del Brasil

presentan ::: Rodrigo Castillo ::: Rocío Cerón ::: Víctor Sosa

lectura bilingüe a cargo de Erika Jordán

precio al público por ese día $120
precio en librería (FCE) $200

jueves 22 de noviembre ::: 19 horas ::: Ex Templo ::: Universidad del Claustro de Sor Juana

::: maconha ::: caipinhas ::: batucada :::

El arquitecto de la mentalidad: sobre la obra de Héctor Hernández Montecinos, a propósito de Segunda Mano (Lima: Zignos, 2007) por Rafael García Godos


Empezaré por plantear algunas preguntas semiprovocativas y semiingenuas, ¿Seguimos necesitando términos tales como “vanguardia”? ¿Categorías tales como “transgresión” y “ruptura”? ¿Cómo “innovación” y como “lo nuevo”? ¿Podemos dar un significado inequívoco al término “experimentación”? ¿Cómo podemos determinar dónde termina el lenguaje artístico?

Hace algunos años –sesentas, setentas-, la vanguardia no era un mundo olvidado ni pasado de moda; al contrario, varios movimientos culturales pusieron en evidencia algunos problemas específicos relacionados con la dimensión evolutiva del arte moderno y su reconocimiento. Específicamente en la literatura, esta dimensión resultó del hecho de que tanto la poesía como la prosa experimentaron operaciones discursivas que configuraron el propósito y el significado funcionales de la vanguardia, y que intentaron reinventar los lenguajes de la poesía y de la prosa.

Cito:

Cuando el tiempo existía de forma natural en el universo
y nadie podía apuntarlo con ningún dedo
hubo una gran colisión entre un cometa y un satélite
de esta explosión(*) millones de palabras
se esparcieron por todo el espacio
rasgando el silencio de aquel tiempo primordial
esa catástrofe cósmica se repite a cada momento
dentro de otro espacio útero
que es donde las palabras revelan cosas secretas
porque esas palabras están escritas con
oscuridad sangre y otra pequeña luz
que sólo al cerrar los ojos se pueden leer

(*) Los torbellinos de letras desde acá se ven como líneas luminosas agrupadas y plegadas en haces y quanta. Las letras que ya han llegado hacen una fiesta cada vez que aparecen otras desde el silencio gutural de donde no hay aire.

De esta colisión cósmica donde tiempo, universo y palabras se reescriben, procede la escritura telúrica de Segunda Mano, continuación de Putamadre, trilogía recopilatoria del proyecto que Héctor Hernández Montecinos ha denominado Categorías visuales de la gloria trágica, y que estaconformada por No!, Este libro se llama como el que yo una vez escribí, El barro lírico de los mundos interiores más oscuros que la luz y [coma].

El modelo de HH no es la vanguardia ampulosa y futurista, de agresividades asertivas y ostensibles. Más bien, reconoce la función cognitiva y combinatoria de la poesía y de la literatura, entendidas como sensu stricto, como lenguajes concomitantes que experimentan constantemente cambios funcionales a la vista de eventos cognitivos, semánticos y semióticos del texto, que ocurren y emergen como formas y mensajes significantes.

Todo lo anterior se construye siguiendo el plano de un nuevo universo, la creación de un arquitecto de la mentalidad, que dispone imágenes y otorga nombres a los elementos de su entorno, ajustando el mensaje, camuflando un discurso, a partir de la desconfianza la precisión de las palabras.

Cito:

porque las palabras son un paraíso arcaico
(esto me lo dijeron en sueño) escuchándolo todo riendo
mi frivolidad y mi indiferencia son una exploración no
tengo prisa en seguir fragmentando el
d e s o r d e n

Con el carácter de un happening polidimensional en el que un one man show se esfuerza para afirmarse como un arquitecto mental en la indeterminación del lenguaje, paradójica y dialécticamente sobredeterminando todo el universo en un juego donde el lenguaje empleado pertenece a todos y a ninguno, confirmando el estado permanente de la determinación tautológica del hombre en el mundo, de un no ser.

Cito:

porque ser lúcido y lúdico esa es la questión
en cuanto al contenido y la forma en poesía pero si fuera por mí que todos se jodan el culo con un tenedor oxidado

HH argumenta –como algunos de nosotros- que la inteligibilidad de la palabra puede alcanzarse solamente mediante la creación de nuevos lenguajes artísticos. En la medida que la poesía se interese en dicha creación será “contemporánea”. Esos nuevos lenguajes debe dialogar con los lenguajes mediáticos de las sociedades tecnologizadas, desde la teoría de la hipodérmica, la influencia de los mecanismos donde el individuo se queda impotente para elaborar de forma específica los mensajes que llegan de los medios de comunicación de masas.

Cito:

Drive Matic Progress Edición limitada

EL DETERGENTE RACIONAL

EN EL PRICIPIO ERA DRIVE
EL PODER LO HIZO MATIC
LAS MÁQUINAS PROGRESS

NUEVO

Envase innovador
Fácil manipulación

La percepción sarcástica y crítica del mundo como estructuras esquizofrénicas y esquizomórficas impone la necesidad de inventar nuevas formas poéticas. Estas formas son variables, pero tienden hacia la expresión tensa y adecuada de la alineación del ser humano inmerso en la sociedad industrial y postindustrial de nuestros días.

En este mundo todo puede convertirse en algo más por la función misma de los elementos de cambio: el lenguaje y la escritura. Como resultado, la textualidad de la prosa y de la poesía de HH involucra perspectivas cambiantes mediante la manipulación de sus estructuras lingüísticas. Esto ocurre como extensión intertextual e interdiscursiva, tales como la expansión del ego poético despersonalizado, la reescritura y contraescritura dialéctica de la prosa y de la poesía, la expansión de los efectos que producen las cosas, y no de la inscripción de las cosas mismas.

Cito:

Escucho voces a lo lejos no soy yo quien habla porque estoy completamente solo Y me siento en el fondo también como un muchacho herido de alegría oyendo a las gentes bramar y a la cordillera en su larga meditación

Tenemos que aceptar que la construcción de la textualidad de HH apunta a un autor-actor-arquitecto que aplica el lenguaje en una multiplicidad de perspectivas: como una sentencia repetitiva, permutativa, alusiva, narrativa y lógicamente continua, autoreflexiva, lógica, paralógica, léxica, semántica, semiótica y literaria.

Asimismo, el orfismo en algunos pasajes estable un paradigma poético que implicaba el encantamiento, ritmización extática, amor único y, al mismo tiempo, infeliz. Las transformaciones de la poesía han implicado la formación de un yo metalírico. El yo metalírico es un mezcla de varios registros. En primer lugar el registro cognoscitivo que representa la visión del mundo que da cada poema, que provoca una salida de la situación psicológica normal hacia la metáfora, a la actitud de distancia.

Cito:

Les diré que soñar es morirse un poquito
y que ese sueño es una suspensión de la supervivencia

Esta situación significa que más allá de la poesía normativamente fija se crea una poesía de instancias individuales subjetivas. Cada nuevo poema es un acontecimiento semántico, pero también una proposición intelectual.

El plano dibujado por este arquitecto de la mentalidad está vinculado con la historia de la humanidad engañada, decepcionada. El imaginario de lo subjetivo rechaza toda monotonía. Aparentemente inagotable, confiere a esta poesía la unicidad y la fuerza que la ubican en las antípodas de todas las experiencias futuristas, surrealistas, expresionistas o dadaístas, en las antípodas incluso de la poesía pura, abstracta, alógica, deshumanizadora. Las polaridades de HH se han constituido, por decirlo así, en búsqueda de una voz única e inconmensurable fiel a sus afectos, a sus pasiones y a sus visiones.

El compromiso de HH no es complacer el dogma posmoderno que proclama la muerte de la vanguardia. Tampoco es la intención sobrevalorar la importancia de la vanguardia y los elementos en que se apoya, tales como “transgresión”, “ruptura”, “nuevo”, “innovación”.

Su obra propone una dinámica mental que reconstruye la literatura actual, al entregarnos una obra total, un proyecto de versificación universal que me lleva a afirmar, desde el fin de la posmodernidad, que la vanguardia está desactualizada ideológica y axiológicamente como respuesta a mis preguntas iniciales, porque si hasta hace algunos años las categorías explicativas principales fueron el “texto” y el “discurso”, ahora, nuevamente, encontramos que la “obra” constituye una categoría funcional que nos permite comprender la diversidad y las diferencias que existen entre las obras que buscan reconocimiento social y crítico, cuya función principal es la búsqueda del conocimiento por la palabra incesante y renovadora.

lunes, 19 de noviembre de 2007

EL EXILIO, ESE APAGADO FERVOR del subte al minimalismo en la poesía de Roger Santiváñez


AMASTRIS. Roger Santiváñez. Ediciones Altazor, Viña del Mar, Chile, 2007. 52 pp.

Tributario de una escritura neopunk, de impronta decididamente callejera y que a su autor le gustaba hacer coincidir con la onda subte del rock nacional de los ochentas y principio de los noventas, Róger Santiváñez, exiliado por voluntad propia en la Temple University de Filadelfia, acaba de entregar a la imprenta un pulcro manojo de poemas donde se hace patente la ausencia del entorno que le era familiar hasta hace unos años.

Su código textual ha desembocado en un ejercicio casi minimalista de versos y frases casi inconexos entre sí, con una ausencia controlada de conectivos, donde el principal propósito es brindar núbiles viñetas de esa otra realidad que ahora le circunda en los Estados Unidos. La razón de su ejercicio poético ahora es la descripción casi desangelada (y crítica) del paisaje material y espiritual que lo rodea. "Las aguas del río avanzan sin prisa pero sin pausa y el travieso / rey solar otra vez nos hiere con sus rayos súbitamente se esconde / entre los cúmulos pero mi visión permanece deslumbrada. Hay / alegría al otro lado del río, pero no es la mía. No me pertenece / como esta canción inmóvil".

La lejanía conduce a la soledad, ese animal que le muerde la espalda y el recuerdo al poeta. Sus versos, despojados de cualquier tremendismo (presente en libros anteriores con humorístico desenfado), se hacen descarnados, secos, casi trágicos: "Entro en pánico en estas soledades donde nadie agita una sonrisa, / sino el murmullo del suave fluir del río y sus ondas destinadas a / sabe Dios qué mar, que playa que no manyo.".

Y por supuesto, el desencuentro no sólo ha sido físico y moral, también ha habido un ríspido encontronazo con el lenguaje, de lo cual Santiváñez se aprovecha para escribir algunos versos en elaborado spanglish: "Silueta de conchita on the beach / Cueva de algún crac haciendo / Crack en la sopa del crepúsculo // And she said chicken tacos / This is the best time comadritas / Redoble de oleaje junto al muelle". En todo esto apela a su conocido manejo del humor para hacerse fuerte frente a las circunstancias.

Por supuesto, no habiendo aún una experiencia integradora de su nueva cultura, el poeta no podía eximirse de tocar ciertos tópicos comunes en su obra previa, como un callado homenaje a lo que ya no tiene hoy, su ciudad perdida: "Adónde vas cielo feroz / Pulguiento como en Lima recóndita / En sus ánforas de Malambito / Dehesa artificial prendida / Hasta la madrugada". Lo propio se ve en otro poema, donde una estrofa evoca tenuemente esa carga erótica que alimentaba su producción poética, llamémosle piurana-limeña: "Es que allí fue el amor el acto más / Lindo de la noche en un Volkswagen / Nosotros tres yo ella & ella nada / Existe sólo las olas los vidrios rotos".

¿Qué versos le sucederán a Amastris tras algunos meses u años de consolidada su partida? La colonia poética peruana en los Estados Unidos es numerosa y fértil. Santiváñez quizá incida en cierto tipo de manejo verbal, por lo menos entre la comunidad hispanoparlante. Ese sería un reto que esperamos leer con ansias. [Enrique Sánchez Hernani]

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La poeta Montserrat Alvarez en Chile Poesía 2007 y entrevista en El Comercio por Enrique Sánchez Hernani

Poesía en pie de rock

Cuando Montserrat Álvarez publicó su primer libro, Zona Dark (1991), su diáfana agresividad y sus versos maravillosamente musicales, dejaron una profunda huella, hasta convertirlo en un libro de culto. Con el tiempo partió a Paraguay, y hoy, diez años después de su anterior retorno, nos visita con un nuevo y contundente libro: Bala perdida (ediciones El billar de Lucrecia, 2007). Su voz y fervor personalísimos hablan a las claras de su madurez poética.

Por Enrique Sánchez Hernani

¿De dónde partió tu necesidad de escribir poesía?
-Ocurrió en un momento crucial en el cual intentaba afirmar las fronteras de mi identidad. Es decir, no hacer lo que se esperaba de mí, ni cumplir las expectativas de nadie, de mis profesores o mis padres. Empecé a escribir en la adolescencia, a los 15 recién cumplidos. Para mí era algo urgente porque ese momento era especialmente peligroso por cierta simbiosis que tenía, del tipo Norman Bates en Sicosis.

¿Hubo alguna experiencia en especial que te indujo a escribir?
-Estando en Zaragoza, en un concierto de rock, en un momento dado me aparté de mi grupo de amigos, porque tenía la idea de que tenía que decir algo. Eso me ha seguido pasando: para mí la poesía es una especie de ritmo, incluso corporal, y no puedo estar sentada o tirada, sino que es una cosa muy violenta, muy de concierto de rock. Y cuando el poema es muy terrible, hasta ocurre cierta violencia física, como golpear paredes y eso.

¿Qué pasó luego del concierto?
-Tenía un ritmo como de una batería. El primer poema adulto que escribí fue "Esta alegre noche del Apocalipsis", y al escribirlo sentí lo que por fin era, y que nadie esperaba. Todos esperaban de mí que fuera algo interesante, inteligente, pero nadie precisamente poeta. Lo mejor fue que sentí que esas palabras que escribí ningún adulto las podía decir mejor que yo. Fue una salvación en un momento de crisis de personalidad. Entonces me dije: esto lo he hecho no obedeciendo nada, ni cumpliendo nada que se esperase de mí. Y todavía persisto: he conservado esa cosa adolescente, en el sentido de que todo lo que he hecho y me importa se debe hacer desobedeciendo.

¿Tenías modelos en esa época?
-Leí por casualidad un libro que me había comprado, de Francoise Villon, que para mí es el gran poeta. Entonces lamentaba no dominar su argot delincuencial porque pensaba que debía ser más crudo, más violento y fresco. Me fascinó el hecho que enfrentase la muerte, que tuviese esa vitalidad, esa ironía y esa chispa, perseguido como estaba por robo, porque ya se sabía que era ladrón, y por sospecha de asesinato. Menuda criaturita del señor.

¿Qué otros poetas te atrajeron luego?
-Después descubrí a William Blake y a una persona que puede sonarnos curiosa: Quevedo. Después me enteré de que Quevedo era una persona muy simpática pero también un asesino -no lumpenesco y pobretón como Villon-sino con pretensiones caballerescas e hidalgo, pues mataba a duelo.

Siempre te cautivaron los escritores malditos.
-Sí. También leí a Rimbaud y Baudelaire. Con éste último me agarró cierto fanatismo pero luego me pareció ligeramente alambicado en ciertas imágenes, un poco artificioso. Me produjo cierta saturación. De allí, el lado más grotesco, menos serio consigo mismo, de Rimbaud, me entró muy naturalmente.

¿Leíste todo eso antes de los 20 años?
-Sí, es que era un ratón de biblioteca, aunque eso me volvió una antisocial. Aprendí a leer demasiado temprano, me adelantaron en el colegio, luego me desescolarizaron. Andaba medio paranoica porque era la rarita.

¿Esa condición social te aproximó a los malditos?
-No creo. Lo que yo siempre he tenido ha sido una necesidad de contar con una expresión de intensidad, lo que en griego es phatos y que en Platón se llama manía, una locura, algo así.

¿Y qué poetas peruanos te llamaron la atención?
-Hay tantos que respeto pero que conozco de forma tan caótica y aleatoria que. Pero entre los primeros que me llamaron la atención estaba Luis Hernández, pero en ocasiones me parece muy ingrávido, como que le faltase contundencia. Cuando leí Vox Horrísona pensé: qué simpático debió ser este patita y que buen chiste hay en este poema, pero no me pareció una poesía lo bastante radical, exceptuando ese poema que empieza diciendo: "Abel, Abel qué hiciste de tu hermano.". Allí sí había el ritmo de la batería, del bajo, de un buen tema de rock. Lo demás me pareció que lo había hecho medio resaqueado.

Le prestas mucha atención al ritmo en la poesía, ¿no?
-Sabes que a mí me gusta mucho andar caminando por la calle, tengo una especie de dropomanía, una manía ambulatoria. Yo camino sin rumbo. Eso significa para mí que no hay un lugar donde me dirijo porque ese punto no está en el exterior sino en el interior. Es como el arte, que no sirve para ningún fin. La dropomanía viene al caso porque los poemas que me gustan más me acompañan caminando y los digo en voz alta, cantando.

¿Qué otros poemas te sirven para caminar?
-Intensidad y altura de Vallejo también sirve para eso: "Quiero escribir pero me sale espuma.". Con eso puedes caminar kilómetros porque tiene una dinamita impresionante, lejos de la imagen triste de Vallejo, un cholo con Glostora como todos lo visualizamos.

¿Y qué detestas de un poeta?
-Que se llame poeta y dé más importancia a cosas extrapoéticas como andar haciendo lobby, pidiendo que le hagan publicherris, manipulando su condición de ser marginado por género, como se dice ahora, o por edad, que son cosas envilecedoras, muy de gentecilla. La poesía no es un asunto de negociación, de diplomacia ni política. La poesía es un destino.

¿Te sientes parte de la tradición poética peruana?
-La tradición poética peruana me parece una de las más extraordinarias de la modernidad. Aunque no soy una persona muy erudita en poesía ni en nada. Sé un poco más de filosofía, suele decir la gente. Pero pertenecer a ella, qué honroso, para mí un honor, aunque no sé si pertenezco a alguna tradición.

¿Por qué tu poesía le gusta tanto a los jóvenes?
-Los psicoanalistas que me han hecho el honor -que yo debí haber declinado- de investigar mi psiquismo atrofiado, dicen que soy una personalidad absolutamente inmadura. Dicen que mentalmente tengo 80 mil años de edad, pero emocionalmente no más de tres meses.

¿Y tú qué piensas?
-En ese momento dije: qué tal imbécil, cómo me ha insultado, pero después dije: qué bueno, porque ese es el momento en que no se tiene ningún lastre. Lo proteico del ser inmaduro es lo infinito de la posibilidad, lo posible en estado puro. Claro, dije entonces, por eso sigo escribiendo con la misma intensidad que a los 15 años.

¿Qué cambió en Paraguay?
-Entré en una etapa autista, que duró cierto tiempo, favorecida por los neurolépticos, que dejé recientemente. Porque con los neurolépticos una funciona relativamente de manera normal en la sociedad, pero la poesía, en mi caso, requiere salir del estado ordinario de conciencia llamado normalidad y entrar en un estado muy alterado. Los neurolépticos te curan de los desórdenes mentales pero de yapa te curan también de la poesía.

¿Tú regresas a escribir a partir del sufrimiento?
-No necesariamente. Yo necesité volver a hacer apuestas vitales lo bastante exageradas para que mi poesía estuviese a la altura de mis expectativas, y para eso renuncié al mecanismo normalizador, en este caso las pastillas.

¿Cómo se desencadena tu deseo de escribir?
-Para escribir poesía tengo que ingresar a un estadio de alteración de conciencia, que es el phatos o la manía, pero a la vez hay que preservar una especie de lucidez absoluta para dar a ese caos, en estado bruto y amorfo, la forma bella. Es un momento de gran tensión porque tengo que estar absolutamente sobria y absolutamente ebria, perfectamente loca y cuerda. Y para mí no es tan fácil salir de ese estadio y se me embroma todo. Pero a mí me parece poco precio la vida por la poesía, porque la vida siempre es problemática para el que es poeta y para el que no lo es.

¿Necesitas provocar esos estados alterados de manera artificial?
-No lo necesito. Justamente por eso tomaba neurolépticos, porque yo produzco no sé qué. Me basta con escuchar un buen tema de rock o leer un buen poema y salir a caminar. Además, no tengo presupuesto para comprar cocaína.

En tu último libro, Bala perdida, hay poco espacio para el erotismo, de la manera como lo entendían las poetas del 80. ¿Por qué?
-No hay una razón. Yo las conozco poco y no tengo nada contra ellas. Tengo una mera opinión: toda esa cosa del boom erótico de los 80 siempre me pareció bien elemental. No me pareció una cosa rica conceptual y teóricamente hablando.

Las respuestas que diste a ciertas entrevistas unos diez años atrás, en tu penúltimo regreso, parecían corresponder a un happening. ¿Eran poses calculadas?
-Para nada, al revés: era falta de cálculo. Creo que se debe a que soy bien bocona. Eran unas entrevistas automáticas, como la escritura automática. Generalmente no tengo despierta la censura ni el criterio moral; conservo la elocuencia, pero lo demás, nada. Mis respuestas, como son ajenas a todo mecanismo censor y a los valores socializados, resultan como un happening, pero no hay nada deliberado.

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Otro “Aguardiente”: Hildebrando Pérez, en una nueva edición

Hildebrando Pérez Grande, con Aguardiente y otros Cantares, ganó el Premio Casa de las Américas en 1978, La Habana, Cuba. Se trata de la cuarta edición de Aguardiente, más Cantar de Hildebrando.

–¿Es un nuevo libro?
–En muchos sentidos es un nuevo libro sin dejar de retomar los planteamientos iniciales de la edición de La Habana, en 1978. Pero no sólo he cambiado el título y también he modificado, afinado su estructura, para que el discurso del sujeto hablante de los textos sea más explícito dentro del hechizo de la poesía. Conserva aquellas dos líneas directrices que corren paralelas: el universo andino y el universo cosmopolita.

–¿Hay antecedentes?
–Siguiendo una tradición que tiene en Whitman y su Hojas de hierba, en el Antonio Machado de Soledades, laberintos y otros poemas y en Jorge Guillén y su Cántico, con las distancias del caso, he querido continuar esta suerte de estrategia poética que me permite, agregar nuevos textos, porque su textura y su discurso se enmarcan dentro de lo que yo estoy proponiendo.

–¿Hay nuevos poemas?
–La primera parte, en Aguardiente, incluyo nuevos poemas en sus diversas series o mejor suites de poemas. Y sobre todo incluyo todo un nuevo cuadernillo que poetiza una fiesta tradicional prehispánica llamada la fiesta del agua o champería, precisamente en San Pedro de Casta, en Huarochirí.

–¿Y los cambios?
–Sin duda alguna. No sólo recreo el imaginario y el paisaje andino sino que, incluso, en esta oportunidad, presto mi voz a quien no la tiene. Quien cierra el primer libro es Simón Mananllaqtalloq, un campesino a quien diera vida mi entrañable compañero Hernando Núñez. De igual manera, en el segundo libro, en el "Cantar de Hildebrando" agrego nuevos cuadernillos, poemas que hablan desde otra perspectiva, con otro registro, con otra dicción, con otro tono. El poeta urbano, cosmopolita, que disfruta de las grandes innovaciones en la poesía contemporánea. Incluso, hay algo lúdico, pues me permito escribir a la manera de otros poetas a quienes les guardo mucha simpatía.

–Subsiste la dicotomía.
–Todavía hablamos de un Perú oficial y de un Perú marginal. Todavía hay en diversos sectores sociales una actitud excluyente. Y en líneas generales, no hay una actividad incluyente. La inclusión es un deseo por cumplir aunque en algo se ha avanzado en diversos niveles de la vida nacional.

–¿Y el compromiso del poeta?
–Tiene un compromiso con su lengua: enriquecerla, preservarla. Puede utilizar un formato tradicional culto o popular, rescatando las canciones pueblerinas por ejemplo, o bien explorar nuevas formas poéticas alucinantes inclusive, pero su discurso debe ser el de un ser que evidencia el tiempo, la historia que le ha tocado compartir con sus semejantes, más allá de prejuicios, dogmas y ortodoxias.

Tomado de www.laprimeraperu.com

Presentación 666 dedicado al Sonido


domingo, 18 de noviembre de 2007

La piel del poema: acercamiento al poemario Devoción: Poesía de la Carne de Karina Falcón por Natalia González Gottdiener


Si humanas el mundo, lo haces posible. Lo haces hablar en su abismo, con el abismo que el ser humano es,-en perífrasis de Juarroz- para quien la poesía es como el ala: la condición para soportar el abismo, pues de lo contrario sólo existe el vértigo, y llama al acto de la poesía como un amoroso exorcismo de la nada. Poesía es aquello que: somos.

Hablar de lo carnal es hablar de lo abisal. La sociedad humana es un teatro desarmable. Para entender al humano hay que empezar por el animal, por su instinto y naturaleza, lo demás son trazos. La poesía es una indagación. Es lo que no es. Lo que se define y redefine diariamente. La poesía es, sin lugar a dudas, devocional. El poeta que escriba sin devoción a su arte, podrá tener una excelente técnica, pero no tendrá latido, temblor, vibración. Por eso, la poesía, más que trascendencia, es aliento vital. En Devoción: Poesía de la carne, de Karina Falcón brotan desde el vientre las palabras: surgen desde el plexo solar. Karina refiere no sólo al vientre femenino, sino igualmente al masculino, dando otro gesto a la palabra. Quitándole el género, eso que creemos, nos caracteriza, tanto como un adjetivo, con el cual, decidimos encariñarnos en determinado momento de nuestra vida.

Los ritmos y sonidos truenan a huesos. El cuerpo que se fragmenta para confirmarse: ¡El alma me duele a huesos!/ Intento dejarme poseer/ por el deseo de adormideras…/ y el malestar se agolpa en la carne;/calla un hueso para dejar en grito al otro/ y al final ambos desquebrajarse. La melodía, proviene de la anatomía interna, del tenso silencio…, previo a un derrumbe. Otra ruptura: la pureza. La blancura, que para Mallarme no puede ser dicha-, sólo escenificada.

El uso de la segunda persona, libera al poema. Le da frescura, alas a un fantasma que es el tiempo. Sus aliados: el recuerdo y el olvido y más allá, su miedo, su temblor y amor más preciado: la muerte. Mors vendrá por ti mi vida, no llores más... seca el carmesí líquido/ que se arremolina entre tus labios. La escena se calla y abre otro paréntesis. Abre el telón y aparece una sombra. Recuerdo de quien escribiera -Evocando los recuerdos/ Sigues henchido a mis blasfemias/ Te lo digo,/mientras tu mejilla/ se postra en el filo de mi silencio.

La poesía de pronto se vuelve un relato. Rompe sus cadenas de musa. Sale del nicho y cuenta anécdotas, cantando. Aparecen nuevos personajes, juegos de posturas –Oblivión y el piano, el violín y la daga…/La daga, el violín el piano…y Oblivión… La poética de la carne es evanescente. De tierna violencia… penetrante. Unida por destellos eróticos, sensualismo; caracterizada por la multiplicidad en su forma.

Cada poema inquiere a suponer una historia, un hubo, un Cuando estamos.