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Letras.s5 cambió de dominio

viernes, 29 de agosto de 2014

Paulo de Jolly


Acaba de aparecer un nuevo número de la interesantísima revista Laboratorio (www.revistalaboratorio.udp.cl). Lo que nos llamó poderosamente la atención y no pudimos dejar de leer hasta el final es el ensayo "LOUIS XIV SOY YO: APARICIÓN Y DESAPARICIÓN DE LA POESÍA VERSALLESCA DE PAULO DE JOLLY", escrito por Megumi Andrade Kobayashi.

A comienzos de los años setenta, Paulo de Jolly, poeta chileno procedente de una familia conservadora, cuyo linaje ha declarado posible de ser rastreado hasta los tiempos de la Conquista, se arroja a la creación de un proyecto poético extraño para un período especialmente conflictivos con respecto a lo político: asumir y encarnar la voz del mismo Louis XIV escribiendo sus confesiones y memorias. Se trata de una serie de poemas dedicados a la Francia del siglo XVII y la vida cortesana al interior del Palacio de Versailles, cuya historia, marcada por apariciones y desapariciones, ediciones perdidas y reediciones, se extiende por más de treinta años.

Desde un comienzo, la figura de este poeta ha sido enigmática y ha estado revestida por variados rumores y quizás algo de mistificación, un “mito De Jolly”[3] probablemente impulsado por sus propias declaraciones, sus apariciones públicas vestido de marqués, o su “pinta” o quizás “disfraz” como duda al describirlo Enrique Lihn en una reseña publicada en la revista Cauce en 1985, donde cuenta la anécdota de una ocasión en la que el poeta hizo aparición en el “Encuentro de Arte Joven”, realizado en Santiago en 1979, vestido como “un militante de Patria y Libertad, de cuello y corbata, peinado a la gomina” (Lihn 31). A esto se suman los rumores de largos períodos de reclusión en un manicomio o casa de reposo a causa de un complejo cuadro de esquizofrenia, lo cual explicaría su desaparición de la vida pública. Esto, desde mediados de los ochenta hasta la publicación de su libro Príncipes, Duques y Mariscales de Francia en el 2003, edición en la cual se incluye una fotografía de Paulo de Jolly vestido de jugador de polo, con pantalón blanco ajustado, camisa negra, mirada solemne y sosteniendo en sus brazos un perro a punto de caer.


Un video con lectura de poemas: http://vimeo.com/6179914 

miércoles, 27 de agosto de 2014

ASYMMETRIES. Anthology of Peruvian Poetry (coming soon)


ASYMMETRIES
Anthology of Peruvian Poetry

coming soon

Jorge Eduardo Eielson, Blanca Varela, Carlos Germán Belli,  Pablo Guevara, Rodolfo Hinostroza, Antonio Cisneros, Juan Ojeda, Luis Hernández, José Watanabe, Juan Ramírez Ruiz, Enrique Verástegui, Mario Montalbetti, Miguel Ángel Zapata, Roger Santiváñez, Eduardo Chirinos and Mariela Dreyfus.

Cardboard House Press is a group dedicated to the publication of literature and art through community development processes. We are in the process of becoming a nonprofit organization.

Cardboard House Press es una asociación dedicada a la publicación de literatura y arte, mediante procesos de desarrollo comunitario. Estamos en proceso para convertirnos en una organizacion sin fines de lucro.

http://cardboardhousepress.org/

sábado, 23 de agosto de 2014

poetas peruanos en favor de palestina


en lima peru se organizo un recital en apoyo a palestina. en las redes sociales se comenta un incidente hablamos con el poeta john martinez que sienta su posicion aqui sus palabras:

El motivo para hacer el recital era que la comunidad palestina en el país sienta el apoyo, al menos moral, de parte de las personas que hacemos poesía. La idea original fue de Domingo de Ramos, y a él nos sumamos otras personas. Yo ayudé a establecer los puentes entre nosotros y la embajada, otra persona hizo el flyer, otro consiguió el local y así. Como la idea era hacer una jornada larga, se invitó a algunos poetas cercanos y vía el evento de facebook, a todos los que quieran sumarse. Se armó una lista a la que se fueron agregando gente desde las redes sociales. Al comenzar el evento teníamos unos 25 poetas que querían leer.

 Luego que el embajador habló, comenzó el recital, cantó Rafo Raez, un pintor hizo un cuadro en vivo. La gente sobrepasó la cantidad del local y aunqe comenzó a haber algo de bulla, se continuó leyendo, hubo un lindo ambiente, tanto que así que la esposa del embajador se animó y leyó poesía también.
Como te dije había una lista y un orden pero casi al terminar una conocida de Quilca se subió la escenario y tomó el micrófono, para hablar del tema supongo, pero había gente esperando hace horas y Domingo la tuvo que bajar del escenario y allí empezó los dimes y diretes (como diría mi abuela), yo fui a tranquilizar un poco la situación porque esta persona no es la primera vez que hace bulla en recitales que organizó, pero como apenas llegué a su lado me insultó, opté por darme la vuelta y acompañar al embajador que ya se iba.

el incidente no cambió la opinión de la embajada sobre nuestro evento, tanto así que al día siguiente publicó un comunicado agradeciéndonos por el recital y destacando a los poetas y músicos (puedes verlo en mi muro).

Como te dije, creo que quieren hacer de un incidente minimo, un escándalo y a mí no me interesa participar de eso. El evento no sé hizo para complacer el gusto o antojo de amigos o conocidos, sino para que la comunidad palestina residente en el Perú sienta el apoyo nuestro, y eso se logró. Indudablemente.


miércoles, 20 de agosto de 2014

Camilo Fernández Cozman ganó el Premio Nacional de Ensayo Vallejo Siempre 2014


Camilo Rubén Fernández Cozman gana el Premio Nacional de Ensayo Vallejo Siempre 2014

La Comisión Organizadora del Concurso Nacional de Ensayo Vallejo Siempre comunica que el fallo del jurado calificador ha dado como ganador del concurso al ensayo: “Las técnicas argumentativas y la utopía dialógica en la poesía de César Vallejo”, presentado bajo el seudónimo de Mackandal, y cuya autoría pertenece a Camilo Rubén Fernández Cozman.

La ceremonia de premiación y la publicación del ensayo ganador se realizará en el marco del Congreso Internacional Vallejo Siempre 2014, en las instalaciones del Ministerio de Cultura los días 20, 21 y 22 de octubre del presente año.

El jurado calificador estuvo integrado por Javier Morales Mena por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Ricardo González Vigil por la Pontificia Universidad Católica del Perú; y Rosario Valdivia Paz-Soldán por la Universidad Ricardo Palma.

lunes, 18 de agosto de 2014

El espejo está hecho trizas con la cabeza: Una nota sobre la poesía de Teresa Cabrera, por Paul Guillén

El primer libro de Teresa Cabrera (Lima, 1981) es Sueño de pez o neblina, el libro se divide en tres estancias: “cuál ciudad”, “cualquier peruanito” y “las señales”. Si bien es cierto que la crítica reconoce que el tema del libro es retratar casi de una manera documental la Lima emergente, e incluso otros hacen la salvedad que a diferencia de otros proyectos poéticos anteriores que discurren por el mismo tema, lo novedoso del tratamiento de Cabrera es no ser frondosa, turbulenta, sino más bien abogar por la interioridad mediante los recursos de la lírica tradicional: “ay, mal repartes, señor, tus dones / entre los siervos de la gleba”, este verso dicho en el contexto de un personaje que viaja en un bus. Los versos: “la loma se dibuja lentamente en línea de horizonte / hasta ser un animal-pez crispado que se acerca / y se retuerce falto de aire”, se refieren a Lomo de Corvina, en Villa el Salvador, pero lo interesante del poema no es reconocer el lugar marginal ni lo que allí ocurre, sino indagar en lo que ocurre en el poeta, esta entidad se declara “pariente y carne con la arena”, lo cual quiere decir que el poeta no se instala desde una perspectiva de objetividad fuera de esa realidad, el poeta es uno con la arena, en ese sentido, no puede escapar al “moscardón / ave perfecta en las orejas”, por otra parte, hay la diferenciación entre el arenal lleno de sol (periferia-pobreza) y los jardines de San Isidro (centro-riqueza), además, el poeta afirma que “soy la ciudad”.

En cuanto a la simbología del pez y la neblina podemos decir que el pez sería el propio poeta: “como pez herido por anzuelo”, este pez que es uno con el arenal y que al parecer anda alucinando que el arenal se transforma en un pez, desde luego el arenal también es un pez en un claro juego de metonimias (pez-arenal-poeta): “un animal-pez crispado que se acerca / y se retuerce falto de aire”. En tanto, la neblina es un estado de ánimo, si ese pez-arenal-poema es el inicio de la ciudad, la neblina es lo que inunda la ciudad: “era neblina – me dices / pero yo no me conformo / prefiero escribirla”, no se trata del nombrar las cosas mediante el habla, sino de hacerlas presente en la escritura. A este respecto es oportuno comentar el poema “mustios jardines peceras”, allí el poeta se aleja de la narratividad y va engarzando su dicción con sustantivos que se complementan por asociación (gritos / loros / la bandada), pero luego de esta aparente concatenación se menciona un trombón y frenos descompuestos, que solo soportan una aproximación por el sonido. El poema irá fluctuando en una enumeración de sitios vinculados por el trabajo (la mina de carbón la arenera / fábrica de fideos de harina de pescado / caña reseca), luego se transporta a la avenida del Ejército, como se sabe ahí queda el hospital psiquiátrico y nos vamos dando cuenta que el poema describe lo que le harán a un paciente, pero lo que más llama la atención es que el lenguaje del poeta es un lenguaje fragmentado. José Carlos Picón afirma que en este poema se trata del empleo de una “enumeración neurótica pero contenida, así como la naturaleza muerta, el ritmo por ratos fracturado, la fragmentación”.  

El nudo, segundo libro de Cabrera, es un proyecto similar a su primer libro, solo que esta vez se instala en la periferia de la ciudad, donde lo que puede ver es el desierto y la pobreza. En el poema “El ave” tenemos un ejemplo valioso de la envergadura de este proyecto poético. El poema empieza con que el poeta llega a casa, presumiblemente es un camionero (“le di la espalda a la ruta”), acto seguido hay una dicotomía entre la vigilia y el sueño y el ave funciona como un elemento disruptor de esas dos realidades (“el ave me miró fijamente y dijo: teresa / ya conozco el camino no queda más remedio / que usar las palabras las mismas humanas palabras”), por un lado, estas palabras suenan a una sentencia que trae el ave, y, por el otro lado, el lenguaje de los pájaros es diferente y “mejor” a esas humanas palabras. Hasta aquí tenemos: rompimiento del sueño, sentencia del ave, caducidad del lenguaje humano. ¿Pero no es que el poeta era un camionero? ¿Por qué el ave lo llama Teresa? Indudablemente hay un juego de espejos, de identidades fracturadas (¿quién puede dormir después del anuncio natural de su propia locura?”), locura que ya habíamos visto en el poema “mustios jardines peceras”, conforme a esta locura puede ocurrir que “mi cabeza escapó hacia el recién regado jardín vecino / trizas mi cabeza contra los cristales”, el poeta (camionero-Teresa) no soporta la realidad, pero como es un juego de espejos se afirma: “antes de volar pregunta en voz alta / ¿estás despierto?”, esa indefinición es la que configura el libro, ¿realmente nos despertó el ave?, ¿seguimos soñando? En este verso, a diferencia de “mustios jardines peceras”, donde se describe la locura y se intenta asirla mediante el lenguaje, si hay locura verdadera, porque el espejo está hecho trizas con la cabeza (pensamiento) del poeta: “nos hallamos pronto dentro del chofer / estábamos dentro del mismo ojo / vidriado redondo negro acuático / éramos el ojo éramos el ave”, ahora lo que resulta es que el poeta es el camionero-Teresa-ojo-ave, con lo cual el poema finaliza con la imagen de destrucción del lenguaje: “perfecta encarnación del pensamiento, / picamos frenéticamente las palabras / hasta hacerlas incomprensibles”.

El proyecto poético de Teresa Cabrera no solo es importante porque maneja la esfera de lo público de manera diferente que sus antecesores, sino que lo valioso en estos poemas es la indefinición, el juego de espejos e identidades en constante pugna y la concepción del lenguaje como algo deteriorado, como algo que se pudre y no nos sirve para el regocijo.

  
Bibliografía

A. Sueño de pez o neblina (Lima: Álbum del Universo Bakterial, 2010)
El nudo (Lima: Álbum del Universo Bakterial, 2012).

B. Javier Ágreda.Un pez en la neblina”. La República, 22/11/10.
Javier Ágreda. “El recolector”. La República, 17/03/13.
Miguel Ildefonso. “Sueño de Pez o Neblina de Teresa Cabrera”. Letras.s5 (http://letras.s5.com/md211110.html).
John Martínez. “El recolector: sobre El nudo de Teresa Cabrera”. Lima gris (http://www.limagris.com/el-recolector-sobre-nudo-de-teresa-cabrera).
José Carlos Picón. “Sueño de pez o neblina”. El Hablador, numero 19. 2011 (http://www.elhablador.com/resena19_picon.html).
Bruno Pólack. “El nudo”. Buen salvaje (http://buensalvaje.com/tag/teresa-cabrera).   

domingo, 17 de agosto de 2014

PARTITURA PERUANA: Entrevista a Enrique Verástegui, por Paul Guillén


En breve la editorial Cohuiná Cartonera de México publicará Partitura Peruana, el nuevo libro de Enrique Verástegui, que hemos tenido el placer de leer en avance. El libro es un papiro de 6 metros, donde se mezclan aforismos en forma de poemas con dibujos, trazos, intervenciones (algunos textos versan sobre las figuras de Julio C. Tello, Honorio Delgado, Alomía Robles, Daniel Alcides Carrión, Pedro Paulet, el Padre Gutiérrez, entre otros). Le enviamos unas preguntas a Enrique. Aquí sus respuestas:

1) ¿Enrique, qué puedes contarnos de este nuevo libro Partitura Peruana, publicado en México?

EV: Este libro mío, Partitura Peruana, nace del deseo de cerrar perfectamente el círculo del pensamiento en el espacio de la creación. Si escribí en verso ahora lo hago en prosa simbólica, aunque se llame epigrama, cosa también terriblemente bella, que yo llamo poesía en prosa. Se trata de establecer un canon para el arte y el pensamiento no sólo de Perú sino también de toda América Latina. Al final de mi vida, quise hacerle un gran Homenaje al Perú, también un espejo para el lector, y eso fue lo que produje: algo perfecto en la estructura del universo, como quiere Plotino. Si esto es así todos seremos felices.

2) En la última década has aportado a tu poesía con tres títulos emblemáticos. Me refiero a Ensayo sobre ingeniería, El teorema de Yu y Teoría de los cambios. ¿Cómo ubicas este tramo de tu poesía con relación a tus anteriores proyectos?

EV: Para mí es fabuloso establecer una relación entre realidad, mente y mano en el lapicero, sobre el papel, que nunca termina y que me ha permitido, después de tantos años, continuar escribiendo, incansablemente. Así, por ejemplo, Ensayo sobre ingeniería no es otra cosa que un análisis de mi Arte Poética al ponerme a escribir poesía. Teorema de Yu no es otra cosa que la puesta en práctica, a través de esa acción que denomino escritura, y que es –según la nominación de mi filosofía– la cienciasofía, una exposición de la filosofía Advaita hindú, desde el punto de vista de un joven latinoamericano relacionado con el mundo. Teoría de los cambios es, desde cualquier punto de vista, y como quisiera Luis Racionero, la relación tanto del griego y occidental Heráclito con la filosofía asiática, la que –dado que mis abuelos maternos son chinos cantoneses– se manifiesta con naturalidad en mi obra, esto es, el cambio como norma en la vida, la historia y el universo.

3) Todos sabemos que habías titulado Ética a un ciclo de tu poesía compuesto por cuatro libros (1000 páginas): Monte de goce, Angelus novus, Taki onqoy y Albus. ¿Cuál es la razón de cambiarle de nombre al ciclo y ponerle Splendor -como se sabe el libro fue publicado en 2013 en México por Proyecto Literal, Kodama Cartonera, Grafógrafo Ediciones, 2.0.1.3. Editorial y La Ratona Cartonera?

EV: Splendor se refiere a la perfección deslumbradora de la episteme, ciencia, matemáticas, y gramáticas que aparece en esa tetralogía escrita para expresar el pensamiento pitagórico. Creo que el proyecto de Splendor interesa sobremanera y se expande en América Latina, gracias a nuestra juventud encarnada en poetas mexicanos como Yaxkin Melchy y Manuel de J. Jiménez.

4)  Tú tienes un libro de ensayos titulado El saber de las rosas que estuvo perdido por muchos años. Ahora que has podido recuperarlo puedes contarnos algo de él. ¿Sobre qué temas trata?

EV: El saber de las rosas es un vasto libro de filosofía peruana que, en esta era cibernética, piensa y fundamenta el Perú como país milenario: se trata de un libro del Perú para peruanos. Si Mariátegui quería peruanizar el Perú, hace ya un  siglo, yo, en este nuevo milenio, quiero peruanizar el mundo y el universo. El libro saldrá por decisión de la juventud peruana, que es para quien escribo. 


5) Hace un tiempo se reeditó tu primer libro En los extramuros del mundo -es la cuarta edición-. ¿Cuál es tu pensamiento respecto a este libro luego de más de cuarenta años de publicado?

EV: Considero En los extramuros del mundo como una Vita Nuova dantiana. Naturalmente esos primaverales 19 años, edad en que escribí este primer libro mío, mientras leía economía anarquista, y resolvía problemas matemáticos, escrito en el Centro Federado de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, seduce de tal modo al lector y a la lectora peruanos a esa edad de la independencia, rebeldía y percepción de la belleza que ellos mismos se transforman en el magma juvenil que mueve al mundo.

6) En un libro titulado Poesía en rock. Una historia oral. Perú 1966-1991. El escritor peruano José Rosas Ribeyro da cuenta de tu encuentro en México con Octavio Paz. Él pinta una situación por decir lo menos incómoda. ¿Qué podrías decirnos tú al respecto de este encuentro?

EV: Yo sólo cumplí con mi tiempo: reverenciarlo, y luego seguí mi camino. Un crítico peruano, amigo mío, Alex Zisman, graduado en Cambridge, Inglaterra, también muy amigo de Octavio Paz, me dijo que el poeta mexicano le dijo que: “Enrique Verástegui era el primer poeta morocho de América Latina”.

7) ¿Aún sigues resentido con Roberto Bolaño? ¿Podrías contarnos cómo lo conociste? ¿Cuál fue tu relación con él?

EV: Resentido no estoy: sin embargo, pienso que es imposible dialogar con un lumpen, que ha tergiversado la vida de los escritores latinoamericanos que cita, y que no comprendió y rechazó la magnitud del cambio histórico ocurrido en la Europa de los años ochenta, en el siglo XX.

8) ¿Por qué continúas escribiendo?

EV: Angelus Silesius tiene un verso que dice: “la rosa florece porque florece”. Del mismo modo, los versos, la prosa, y las matemáticas me brotan, naturalmente, como las rosas de este poeta y místico alemán. Debo decir que, cuando ocurrió el pavoroso terremoto de Pisco, mi biblioteca, en la señorial y aguerrida Cañete,  fue saqueada y miles de páginas en prosa y verso se han perdido, como mi DIARIO 1980-1995, lo mismo que diseños de novelas, dibujos, mi libro de cuentos El laboratorio del profesor Rangel, y muchas otras cosas. Sólo pienso que al perderse mis páginas se ha dañado al Perú, y que quizá, algún día, una mente agradable devuelva mis páginas perdidas.

9) ¿En qué proyectos literarios vienes trabajando en la actualidad?

EV: siempre estoy trabajando, aunque pienso también que para escribir debo tener editor. Tengo varios libros inéditos, todos en prosa, y deseo publicarlos, aunque en Lima sólo publican poesía, si es que publican. Al terminar la entrevista, mi agradecimiento a ti, Paul Guillén.


Se puede leer una entrevista más larga que le hice a Enrique hace varios años aquí:

viernes, 15 de agosto de 2014

La poeta peruana Andrea Cabel publica "Las falsas actitudes del agua" con Cuadrivio de México

Las falsas actitudes del agua (Lima, 2006 y 2007) fue ganador del Premio Esquina de Papel que fue convocado por la Municipalidad de Lima y el Centro Cultural de España. Recientemente ha sido reeditado en México en el interesante catálogo de Cuadrivio.

Las falsas actitudes del agua es el primer libro de Andrea Cabel, el título proviene de un poema de Américo Ferrari, se trata de un poema perteneciente a la serie Elementos (1949-1954) que se incluye en el libro Para esto hay que desnudar a la doncella. Obra poética 1949-1997 (Barcelona: Los Libros de la Frontera, El Bardo, 1998), uno de los pocos poemas de la serie que lleva titulo es “Las falsas actitudes del agua”, es un poema escrito “bajo la influencia de Moro”. El poema habla de ruinas, amor, silencio, vacío, esperanzas, ventana, color, etc., elementos que se desarrollan en el libro de Cabel con un lenguaje irracional que muestra claras conexiones con trabajos de Eielson, Varela, Belli, Lezama o Carroll. El libro se encuentra dividido en tres estancias: Las falsas actitudes del agua, Fruta partida y Todas las mujeres han sido tú. La crítica literaria coincide en que las emociones por las que transita el libro están relacionadas con el desgarro amoroso, el dolor, la soledad, la nostalgia, el despecho, la tristeza, la angustia, la pérdida, la lejanía, el deseo, en tanto, el símbolo de la ínsula estaría relacionado con la madre y la calma, y se constituiría en el lugar, desde donde se puede superar esas emociones, mediante el tratamiento del lenguaje para sí y desde sí. Luis Fernando Chueca anota que la primera sección del libro trabaja con los presupuestos de la “sensorialidad, sensualidad, plasticidad”, en suma, esta primera parte relaciona la poesía con la pintura, en una declaración Cabel afirma que a este nivel los “trazos expresionistas, abstractos e incluso los surrealistas están en muchos poemas”. En la segunda parte la actuación de personajes como Salvador, Isabel, Susana, Micaela, nos refiere el funcionamiento de una matriz narrativa de carácter dispersiva que se sirve de versos ambivalentes e indefinidos que juegan con los espacios, los tiempos y la fragmentación de los sujetos o como afirma Róger Santiváñez: “Nunca queda claro quién habla en el poema, ni a quien se lo dirige. Inclusive —a veces— los destinatarios son varios, están confundidos, o usan máscaras a la hora de la representación”. La tercera sección del libro se planteará como una síntesis y una potenciación de las dos primeras partes: referencias al lenguaje irracional, la pintura, la madre, el recuerdo, un otro que de preferencia es de género femenino (Mayana, Giulia, Constanza, Lejanas, Las chicas Vargas).

Le pedimos a Andrea Cabel, quien actualmente termina un doctorado en la Universidad de Pittsburgh, que responda un par de preguntas sobre esta nueva experiencia de publicación:

¿Qué piensas sobre la poesía mexicana?

La poesía mexicana siempre ha calado entre mis lecturas personales. Además de que a mi parecer es una de las más prolíficas e intensas en el mundo. Y a pesar de lo amplia de la pregunta, trataré de circunscribir mi respuesta a lo que conozco, y disfruto profundamente. Comienzo, por supuesto, con Sor Juana Inés de la Cruz y con su “Inundación Castálida”, uno de los textos a los que siempre vuelvo. Y con su gran poema “El primero sueño”, que me parece impresionante y que me inspira y conmueve.  En general, la poesía mexicana con los (hermosos) tonos azules de los “Nocturnos” de Villaurrutia, o con los estridentistas, como Maples Arce o Arzubide, nos entregan una lírica visceral cargada de historia, cargada de amor a la tierra, de amor a su tiempo, de amor y odio al mismo tiempo. Ninguna media tinta, ninguna calma inmóvil, toda la calma como susurros en la poesía mexicana, araña, empuja, trasciende. De hecho, cada nombre de la poesía mexicana es como una estrella, y no es difícil imaginar que juntándolos todos, tendríamos la noche más iluminada. 

Además de que todos los poetas que he tenido la suerte de leer, en su mayoría, me parecen guerreros de la palabra, hábiles talladores que entienden como dar una forma precisa, contundente, como un golpe en frío.
Más allá de eso, personalmente, cuando busco un silencio brutal, uno capaz de generar armonía, no solo leo a Vallejo o a Varela, o los cuentos y novelas de Arguedas (que para mí son profundamente poéticos) sino que leo, y me encuentro en los poemas de Salvador Novo, Pellicer, Sabines,  Gutiérrez Nájera, Villaurrutia. Y por supuesto con la prosa poética limpia y profunda de Rulfo. Rulfo, tantas veces, es el autor al que puedo volver muchísimo solo para escuchar a la naturaleza, a los corazones, a los cuerpos repartidos en mil partes, para sentir la muerte desde la muerte misma mientras respiro. Rulfo, tan poeta y tan buen narrador. Y ni qué decir de la calidad de los poemas (y textos críticos) de Octavio Paz, y de nuestro querido José Emilio Pacheco, poeta universal.

De generaciones más actuales también hay mucho que decir, y trataré de ser breve, conozco el trabajo incansable de Rocío Cerón, talentosa mujer capaz de generar un lenguaje propio que dialoga con el video y música creando lo que ella llamaría “espacios de transcreación”. Una propuesta novedosa, interesante, y sobre todo, capaz de despertarnos y de contagiarnos de su energía y vitalidad. También pienso en Marco Antonio Campos, reconocido poeta, narrador y ensayista, además de traductor. Y confieso sentirme últimamente atraída por nuevas propuestas, como la de Agustín Abreu, de quien solo he leído su poemario “Los reflejos”, un poemario muy bien pensado, con un ritmo casi narrativo por partes (mis favoritas); un libro que habla con el teatro, que juega con sus influencias shakesperianas en varias partes del libro y que incluso intersecta personajes de “Hamlet” y “Macbeth” combinándolos con su propia historia. Es decir, es una propuesta compleja, cargada de reflexividad, de una emoción controlada y rítmica, de gritos coloreados, una poesía que es… como ver un corazón hecho un puño. En breve, lo que pienso de la poesía mexicana pasa por estos nombres, y por muchísimos otros que por razón de espacio no he colocado, pero que creo que están entre líneas, como siempre. De hecho, creo que podría decir muchos nombres, y citar versos, y nombrar poemarios, y sin embargo, no diría ni todo, ni la mitad de lo que pienso y siento sobre la poesía mexicana, excepto que es brillante, humana, universal.


¿Qué sientes al publicar fuera de tu país?


Siento alegría porque creo que por diversos avatares de la vida, de alguna manera, mi poesía está comenzando a escribir sus propios caminos y está eligiendo a los que también lo eligen. Siempre quise publicar en México, y me alegró mucho recibir la propuesta justamente de un país en el que siempre he pensado y del que he leído todo lo que he podido. Finalmente, son mis poemas los que encuentran, por ellos mismos, otro lugar donde pueden sentirse como en casa; es la poesía la que rompe las fronteras, la que busca un idioma universal. Publicar en México también es conocer otras miradas, otro aire, y eso siempre enriquece y da mucho por aprender. Para mí es un honor publicar en la tierra de todos esos grandes que han partido el mundo y el tiempo en dos o en tres, y es una suerte inmensa además, ser parte de la colección de la editorial Cuadrivio, a quienes les estaré eternamente agradecida por leerme y por buscar que mi poesía siga abriéndose caminos. El Perú, que es mi casa y mi corazón, se encuentra ahora acompañado. Y eso es algo que agradezco muchísimo, la complicidad, la solidaridad, la mirada de vuelta.

Ficha del libro:

sábado, 2 de agosto de 2014

PosData a la Generación Beat --- de Juan Arabia


Posdata a la Generación Beat es libro que reúne ensayos sobre los escritores fundamentales que le dieron carácter al movimiento contracultural norteamericano: Fante, Salinger, Kerouac y otros.

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Prólogo



Este libro presenta, de alguna forma, ensayos sobre los escritores fundamentales que le dieron carácter al movimiento contracultural norteamericano. Cada uno de ellos, a su manera, denunció la hipocresía de un sueño imaginado por una sociedad cercada sobre sí misma. Quizá Walt Whitman fue el único que encontró, en épocas remotas, hojas de hierba en caminos nunca antes transitados.

Por eso mismo, la inclusión del apartado sobre el ruiseñor de Samuel Taylor Coleridge no tiene por qué resultar azarosa. Este poeta inglés, junto con William Blake y otros tantos, fue uno de los precursores en cuanto a esclarecer el proceso específico de dominación: el de una racionalidad sistémica, científica o «civilizada». Y al igual que John Fante, Jack Kerouac y Jerome David Salinger, Coleridge fue un bárbaro con espíritu infantil.

La pérdida, para todos ellos, es una constante: el sueño es irrealizable, el crecimiento inevitable, el control asecha y corroe en las fábricas, en las escuelas, en las universidades.
Todos ellos, además, escribieron para ser leídos y comprendidos… Porque a pesar de todo abrazaron a su época y a su gente.

Entendieron, rápidamente, que el cambio de una forma de pensar sólo es posible a través de una decisión que se hace visible en la experiencia.

Quizá Carlyle, en De los héroes y sobre su culto…, se confundió al hablar sobre la pérdida de la figura heroica de los poetas. O malentendió su destino: aun hoy, hay batallas que se despliegan a pesar de la evidente victoria del enemigo. De no haber sido de esta forma, no entenderíamos por qué la obra de John Fante inquietó a tantos editores, siendo primero silenciada y sólo reproducida en el exilio del momento de su producción; de la mismo modo que no entenderíamos el específico y prolongado trabajo ideológico que se ejerció sobre los Beats.

Señalar el peligro es la forma más evidente de reconocer una debilidad. El alejamiento de ciertos valores ortodoxos, o emergencias culturales específicas, mantiene en vida y en continuo oleaje a las formaciones y las instituciones que trabajan sólo en la apariencia «legítima» o «posible» de lo real.

Sin embargo, este libro se presenta como una PosData, una que incluye no sólo la relectura de ciertos temas, tópicos y autores. Incluye, en ese sentido, un comentario aislado para recordar a los héroes de nuestros tiempos. Es una plegaria, una despedida; pero además una forma de inmortalizar, intacta, nuestra derrota.

Juan Arabia
23 de Junio, 2014. Bragado.

* Juan Arabia (Buenos Aires, 1983). Poeta y crítico literario. Estudió Ciencias Sociales en la Universidad de Buenos Aires, donde desempeñó su labor como investigador (UBACyT) en el área de la didáctica de la escritura de ficción. Actualmente es el director de la revista virtual e impresa de poesía Buenos Aires Poetry (www.buenosairespoetry.com), donde entrevistó a John Ashbery, Dan Fante y Robert Darnton, entre otros, traduciendo al español también muchos de sus trabajos. Colabora en diversas publicaciones, como en  la revista de Estudios culturales La Torre del Virrey (Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Valencia); entre otras. A principios del 2011 publicó su primer libro de poesía Canciones del Gólgota. La editorial El fin de la noche publicó en el 2012 su primer trabajo en materia de crítica literaria: John Fante: entre la niebla y el polvo (www.elfindelanoche.com.ar).